“Nos falta un punto crítico con las entidades bancarias”

Siete años de crisis económica no solo han dejado en evidencia la falta de formación financiera de la sociedad española; también han obligado a los consumidores a redoblar la atención a la hora de elegir banco, aseguradora o compañía telefónica. Entre los varios servicios de comparación en Internet surgidos al calor de ese súbito interés por mirar cada céntimo está iAhorro. Su consejero delegado, Andrés Dancausa (Burgos, 1984), afirma que su empresa está en una posición ventajosa en un mercado muy disputado, más tras el acuerdo de media for equity [participación en la empresa a cambio de inserciones publicitarias], con PRISA, grupo editor de EL PAÍS.

Pregunta. ¿A quién beneficia un acuerdo como este y cómo?

Respuesta. Beneficia a ambas compañías. A iAhorro le da una plataforma para llegar a 30 millones de usuarios. Por otro lado, permite al grupo PRISA incorporar a su cartera de productos un portal especializado en ahorro y, sobre todo, un gran generador de contenido y análisis. Creo que, ante todo, beneficia a los usuarios, que pueden disponer de los contenidos de iAhorro, como consejos de cómo ahorrar dinero en la factura de la luz, en comisiones bancarias o en hipotecas, o cómo encontrar un seguro más barato para que cubra sus necesidades.

P. Ya existía un acuerdo de colaboración. ¿Qué cambia con respecto a la situación anterior?

R. Aumentamos nuestra presencia en medios líderes de audiencia, sobre todo en radio.

P. ¿Cómo empezaron?

R. La idea no fue mía. La empresa nació de una incubadora de negocios digitales llamada Cube Ventures. En 2009, vimos que había un hueco para nosotros. Nos dimos cuenta de que no bastaba con poner en orden la oferta y comparar; había que dar un paso más allá y explicar el producto. No es lo mismo una tarjeta de crédito para pagar 200 euros que una financiación de 5.000 euros.

P. ¿Cómo se hace eso?

R. Tenemos una comunidad de expertos que analiza a diario los productos financieros y un equipo editorial bastante potente.

P. Usted dice que la empresa ya lleva velocidad de crucero, ¿hay cifras?

R. En volumen de negocio estaremos por encima de los cuatro millones de euros en 2015. De beneficios no le puedo decir. Pero lo más importante han sido los ritmos de crecimiento en los últimos años, que han estado en torno al 50%, 60%.

P. ¿Cuántas personas trabajan para ustedes?

R. A finales de abril, unas 70.

P. ¿Cómo es la información sobre finanzas familiares que se hace en España?

R. Consideramos que se han abordado las finanzas personales desde un punto de vista excesivamente economicista. No todo el mundo tiene por qué saber lo que es el euríbor, pero todo el mundo ha tenido una hipoteca. Claramente ha habido un problema de explicación de los productos. Porque hemos visto que los grandes dramas de esta crisis no han sido por no tener un seguro de coche o no encontrar la hipoteca con el interés, sino por no entender los productos, por no saber lo que se firmaba.

P. ¿Cuántos anunciantes tienen? ¿Cuál es su relación con ellos?

Los grandes dramas de esta crisis han sido por no entender los productos, por no saber lo que se firmaba

R. No sé las cifras exactas, pero rondan los 40. Pero todas las empresas en el sector de la banca, de los seguros, de la telefonía, de eléctricas están presentes en el portal. Por tanto, hay información de todo el mercado. Somos un portal publicitario; la forma que tenemos de monetizar todo ese esfuerzo es cobrarle al banco, a la aseguradora, a la compañía de luz y de gas. Lo que tenemos claro desde el principio es que a quien no podemos cobrar nunca es al usuario; sería una contradicción.

P. ¿Y eso cómo se refleja en el producto final?

R. Una de las cosas que hemos visto necesarias desde un principio es separar totalmente el área comercial del área de producto. Nuestras tablas de análisis comparativo son totalmente objetivas. Ni siquiera yo conozco el algoritmo de clasificación; eso es un tema del equipo editorial y lo conoce el equipo técnico. El resto de líneas de negocio no saben nada.

P. ¿Cuál es el nivel de conocimiento del consumidor español de los productos de ahorro?

R. Nos falta un punto crítico con las compañías. Solo el 23% de los usuarios reclaman alguna vez de las entidades con las que trabajan. Además, nos cambiamos muy poco de banco: el 80% de la gente trabaja con dos entidades o menos. Tampoco tenemos, en general, más de dos o tres tarjetas, al contrario que en otros países. Lo que sí tenemos son usuarios de distintos perfiles. Algunos se han ocupado de formarse y ganar cultura financiera y otros no tanto.

P. Hay un debate sobre la educación financiera de los españoles.

R. Probablemente, en efecto, el problema sea de base. Es algo a lo que se nos debe educar desde pequeños, como ya se hace en muchos países de Europa.

P. ¿Y eso es bueno o malo para vuestra empresa?

R. En el fondo es malo. Es verdad que satisfacemos una necesidad de educación financiera, pero si esa formación existiese, nos podríamos dedicar a muchas otras cosas. Ese problema de base no beneficia a nadie: ni a nosotros, ni a los clientes ni mucho menos a los bancos y a las aseguradoras.

P. Recomendar un producto financiero implica siempre cierta responsabilidad.

La falta de educación financiera no beneficia a nadie: ni a nosotros, ni a los clientes ni mucho menos a los bancos

R. No queremos recomendar. Queremos ser una herramienta de análisis y decisión para el usuario. Es más, cuando piden una a nuestros expertos todos dicen: no podemos recomendar, damos información para que puedan decidir. Nosotros no queremos vender; queremos que la gente contrate productos, pero por iniciativa suya, no nuestra.

P. ¿Cuáles son sus posibilidades y cuál es su estrategia de crecimiento?

R. Nos queremos ir centrando en España, aunque no descartamos países de Latinoamérica. Hace seis años, cuando empezamos, el porcentaje de gente que contrataba una tarjeta por el canal online no llegaba al 5%. Ahora es en torno al 29%, pero esa cifra en Reino Unido es del 70%. Estamos muy bien posicionados para seguir liderando el mercado.

P. ¿Qué prácticas de fuera se podrían implantar en España?

R. Pensamos que todo el panorama financiero y de ahorro en España debe evolucionar. No han preocupado hasta ahora los problemas que vienen con la revolución digital: lo que tiene que ver con la interrelación entre el usuario y la banca; los gestores de finanzas personales, que es un tipo de plataforma que crece mucho en España; los medios de pago (tanto lo que afecta a la infraestructura como los servicios), y la distribución de productos financieros. El entorno va a evolucionar, y hay nuevos actores muy capacitados. Hemos visto cómo otros sectores han cambiado por esto, y cuando las barbas de tu vecino veas pelar...