Isabel dos Santos amenaza la opa de Caixabank sobre BPI

Si la táctica de Caixabank era la espera; la de Isabel dos Santos es la contraria. La accionista angoleña (18,6%) del BPI ha presentado una propuesta para que la próxima junta general del banco portugués vote el desbloqueo, o no, de los actuales estatutos. El desbloqueo es condición previa para que Caixabank -44,5% del capital pero solo el 20% de los derechos de voto- siga adelante con su opa sobre el banco portugués.

El 29 de abril, la Junta general de Accionistas celebra su reunión anual para la aprobación de cuentas del pasado ejercicio. En el primer orden del día no figuraba la cuestión de la opa lanzada por su principal accionista (Caixabank) entre otras cosas porque aún no se ha presentado formalmente.

Sin embargo, Isabel dos Santos, a través de Santoro, la sociedad que detenta el 18,6% del capital, ha comunicado al BPI que desea que en la reunión también se debata el desbloqueo de los estatutos. Y el BPI lo ha incluido en el orden del día. Aunque en el comunicado no señala cuál sería su posición, determinante en un sentido o en otro, Santoro siempre ha mostrado su radical oposición a la opa española en los actuales términos.

En febrero, Caixabank anunció la presentación de una opa sobre BPI a un precio de 1,32 euros por acción, más alta que la cotización en los últimos meses, pero bastante más baja que la cotización actual (1,4 euros). En el consejo que debatió la oferta -sin la presencia de los cuatro representantes de Caixabank- se rechazó por unanimidad la oferta al considerar que el precio justo de la acción era casi el doble del que se proponía. Caixabank contestó que no iba a haber una contraoferta.

Desde el lanzamiento de la opa, la sociedad angoleña ha jugado en contra el principal accionista, pues pocos días después lanzó su propia iniciativa al margen de Caixabank: una fusión del BPI con BCP, otro banco portugués donde también hay una fuerte presencia angoleña, aquí con Sonangol, una sociedad petrolífera tras la cual está el presidente del país y padre de Isabel, Eduardo dos Santos.

Si Isabel dos Santos pretende esa fusión, el deseo del presidente del banco, Fernando Ullrich -que cada vez más juega a favor de la angoleña- es comprar Novo Banco, la escisión buena del histórico Banco Espírito Santo. Sin embargo, esta semana, el Banco de Portugal eliminó la oferta del BPI, y dejó solo cinco candidatos en la carrera que finalizará este verano: Santander, dos fondos norteamericanos y dos chinos (el fondo Anfang y el holding Fosun), que han realizado ofertas en torno a los 4.000 millones de euros, según Diario Económico.

Tanto para el desbloqueo de los límites de voto -Caixabank desea tener la mayoría- como para fusionarse con BCP, el banco catalán necesita de los votos de Dos Santos y esta de los votos de Caixabank. Si no se ponen de acuerdo los dos máximos accionistas ninguna de las propuestas puede salir adelante.