CLH ultima la compra de la principal red de oleoductos de Reino Unido

CLH ultima la compra de la principal red de oleoductos de Reino Unido

La Corporación Logística de Hidrocarburos (CLH) está a punto de hacerse con la red de oleoductos más importante del Reino Unido a través de la adquisición de Goverment Pipeline and Storage System (GPSS), cuya privatización puso en marcha el año pasado el Gobierno británico. El proceso de venta, cuyo valor se estima por encima de los 100 millones de libras (unos 138 millones de euros) ha corrido a cargo de la banca Rothschild. CLH ha competido con varias empresas del sector y fondos de inversión, según fuentes cercanas a la operación. Entre ellas figuran el grupo Vitol, las petroleras BP y Kuwait Oil y los fondos Dalmore Capital y Partners Group.

Los activos de GPSS, cuya propiedad corresponde al Ministerio de Defensa británico, incluyen una red de oleoductos de 2.550 kilómetros de longitud y 16 plantas de almacenamiento que dan servicio al Ejército y a los principales aeropuertos del país, así como las bases aéreas pertenecientes al Reino Unido y Estados Unidos. GPSS distribuye actualmente el 40% del combustible de aviación utilizado en el país.

La empresa ha competido con la local BP, Kuwait Oil y varios fondos

Una de las ventajas que podrían haber decantado el concurso a favor de la empresa presidida por José Luis López de Silanes es la experiencia que tiene en la gestión de oleoductos y plantas de almacenamiento, sobre todo en los servicios que dan al Ministerio de Defensa de España a través del tramo Rota-Zaragoza, y el elevado nivel de eficiencia de la compañía que ha destacado la Agencia Internacional de la Energía.

Expansión internacional

La heredera de Campsa, que ya está en Omán, consolida su expansión

Con la adquisición de GPSS, CLH dará el primer salto a Europa dentro del plan de expansión internacional que inició en 2014 con la creación de una sociedad conjunta en Omán para la construcción de un oleoducto de 280 kilómetros de longitud entre las refinerías de Mina Al Fahal y Sohar y de una nueva instalación de almacenamiento en el aeropuerto internacional de Mascate, capital del país. La adjudicación de la ingeniería, compras y construcción, así como el acuerdo de financiación para el proyecto de Omán se realizó el pasado mes de diciembre. Las obras de construcción del oleoducto y de las instalaciones de los tanques petrolíferos comenzarán este semestre con el objetivo de que se ponga en marcha el segundo trimestre de 2017.

CLH continuará el plan de expansión con la búsqueda de proyectos fuera de España que garanticen la rentabilidad. En ese sentido, la consecución del contrato británico resulta un estandarte para fortalecer ese objetivo. Además, la compañía cuenta con el plan estratégico 2011-2016 para mejorar la red, que incluye un proyecto de automatización y una nueva estación de mantenimiento en el puerto de Bilbao, y un proyecto de acción comercial. La inversión estimada es de 300 millones.

CLH, heredera del antiguo monopolio de petróleos Campsa, gestiona en España una red de más de 4.000 kilómetros de longitud, en algunos lugares desdoblada por las necesidades de suministro, caso del trecho Zaragoza-Arahal (cerca de Rota) y el núcleo central en torno a Madrid. También tiene 39 instalaciones de almacenamiento con ocho millones de metros cúbicos de capacidad y 28 instalaciones aeroportuarias y dos buques tanque. Su plantilla supera las 1.300 personas.

La compañía da servicio a las firmas petroleras con el transporte de todo tipo de carburantes (gasolinas, gasóleos, fuelóleos y querosenos), así como a aerolíneas y el Ministerio de Defensa español. Algunas de las compañías clientes participan también en su capital, caso de Repsol (10% del accionariado), Cepsa (9,15%) y BP Oil (5%). Estas tres empresas se repartieron en origen la empresa cuando el Estado dejó de controlar Campsa, fundada en 1928 bajo la dictadura de Primo de Rivera. Posteriormente, dieron entrada a otros accionistas, después de que la ley de Hidrocarburos limitara en el 45% la participación de los operadores con capacidad de refino en España.

El reparto del capital

La empresa cotiza en Bolsa, donde se reparte un 0,85% del capital y apenas tiene negociación. Además de las firmas petroleras están presentes las entidades financieras Kutxabank y Abanca Corporación Bancaria (antiguas cajas gallegas), con el 5% cada una. También figura Omán Oil, con el 10%, y varios fondos de inversión (Ardian y GIP II Palma Luxco II poseen el 15% cada uno). La representación en el consejo está sujeta a paquetes mínimos del 5%, de manera que cuenta con 20 consejeros.

El año pasado, gestionó 40,1 millones de metros cúbicos, lo que supuso un incremento del 0,7% sobre el año anterior. Fue el primer aumento que se producía tras siete años de caída debido a la crisis del consumo. En ese periodo, el descenso acumulado fue del 25%. Del total, el 82,4% corresponde a carburantes de automoción (cuyo aumento fue del 2,2%), mientras que el resto de gasóleos (agrícola y calefacción), cayó un 6,1%. Los fuelóleos aumentaron un 19,6% por el mayor uso en las centrales eléctricas y los productos de aviación, un 0,7%. Las retiradas de productos de marina se redujeron un 1,2% por causa de la disminución de los volúmenes destinados a la reexportación y a la entrada de nuevos actores en el mercado.

La entidad tuvo el ejercicio pasado unos beneficios después de impuestos de 156,9 millones de euros, lo que supuso un 4,4% menos que el ejercicio anterior debido principalmente al efecto fiscal por la actualización de balances, por la mayor deducción futura de amortizaciones. Si se excluyera en 2013 el impacto neto de la actualización de balances, el resultado de 2014 habría sido un 4,2% superior. El resultado de explotación se cifró en 233,2 millones y el volumen de negocio ascendió a 522,6 millones, con un aumento del 0,7%.