Economía descarta que liquidar Banco Madrid vaya a tener coste público

Economía descarta que liquidar Banco Madrid vaya a tener coste público

La decisión de Banco Madrid de solicitar concurso de acreedores ha situado a los clientes de la filial del también intervenido Banco Privado de Andorra (BPA) en un limbo temporal. Ahora no pueden tocar sus depósitos y fondos de inversión hasta que los nuevos administradores, colocados por el Banco de España, no detallen al juez cuál es su propuesta para hacer frente a las obligaciones de la entidad. Si no hay otra solución (venta a otra entidad), el proceso acabaría en una liquidación de activos. El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, descartó que en este extremo, la operación vaya a tener coste para las arcas del Estado.

"No va a haber uso de dinero público", aseguró este lunes Fernández de Mesa, en un encuentro informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). El secretario de Estado de Economía argumentó que Banco Madrid tiene "activos líquidos, activos de calidad" para "hacer frente al pago a sus acreedores", e insistió en que la intervención de la entidad no se debió a "problemas de solvencia", sino a las consecuencias de la investigación por blanqueo de capitales en la matriz (BPA) y Banco Madrid.

Fernández de Mesa, que preside la comisión permanente del servicio ejecutivo de prevención de blanqueo de capitales (Sepblac), agregó que la "estructura operativa" de Banco Madrid, centrada en la gestión de fondos de inversión, limita el coste derivado de la garantía a los depósitos de menos de 100.000 euros, de modo que podrá ser asumida por el Fondo de Garantía de Depósitos, que se nutre con aportaciones del resto de la banca.

El secretario de Estado indicó que se dio un informe al Banco de España en febrero

Banco Madrid tiene algo más de 600 millones en depósitos, y en torno a 14.000 clientes bancarios. La normativa obliga al Fondo de Garantía de Depósitos a pagar hasta 100.000 euros por depositante en un plazo de tres meses desde que una entidad entre en concurso de acreedores y se suspenda la retirada de depósitos, como es el caso. Solo en caso de una reestructuración bancaria, alternativa que no ha contemplado en esta ocasión el Banco de España, la intervención podía llevar en última instancia a la aportación de dinero público.

Fernandez de Mesa defendió la actuación en este caso del Sepblac, pese a que la intervención se haya producido solo después de que las autoridades de EE UU advirtieran de que la matriz andorrana, BPA, podía estar involucrada en casos de blanqueo de capitales que ha relacionado con mafias chinas y rusas. El secretario de Estado recalcó que el Sepblac abrió una investigación "por iniciativa propia" en abril de 2014 sobre la actividad de Banco Madrid.  Y aseguró que se trata de un análisis "muy detallado y preciso", que se entregó al Banco de España en febrero.

Preguntado sobre porqué no intervino entonces el supervisor español, Fernández de Mesa se limitó a señalar que el Sepblac "ha ejecutado el papel que tenía que ejecutar" y que el Banco de España tiene su "propio a actuar en su ámbito". "No se ha actuado a rebufo de ninguna otra institución", insistió el secretario de Estado, quien sostuvo que después de la intervención de BPA en Andorra "se ha podido actuar con eficacia" en Banco Madrid gracias al informe del Sepblac.

Entre la intervención del BPA y la decisión de bloquear (en Banco Madrid) o restringir (en la entidad andorrana) el acceso a los depósitos -y al reembolso de fondos de inversión- han pasado casi cuatro días hábiles. Fernández de Mesa evitó precisar si tenía información de hasta donde había llegado la retirada de depósitos y las peticiones de reembolsos de inversiones en esos días.Tampoco dio detalles sobre la información remitida por el Sepblac la semana pasada a la Fiscalía Anticorrupción, con 23 operaciones sospechosas realizadas desde Banca Madrid por políticos y empresarios. "En cuestiones de confidencialidad, la normativa española es muy restrictiva", adujo.