Linde toma el control de Banco Madrid

Linde toma el control de Banco Madrid

El consejo de administración de Banco Madrid ha tirado la toalla y deja las riendas de la entidad en manos del Banco de España. Y lo hace solo un día después de que la institución gobernada por Luis María Linde enviase a dos de sus funcionarios para vigilar las cuentas de la entidad a raíz de la intervención de su matriz en Andorra, Banca Privada d’Andorra (BPA). Las autoridades financieras del Principado reaccionaron así el martes tras la acusación de EE UU de que varios ejecutivos de BPA han colaborado en el blanqueo de capitales de clientes rusos, chinos y venezolanos.

 El consejo de Banco Madrid tomó ayer la decisión por unanimidad en una reunión extraordinaria. Hoy se formalizará la renuncia ante el supervisor, al que solicitarán oficialmente su relevo, según el comunicado difundido por la entidad financiera a última hora de ayer.

La dimisión llegó el mismo día en que los dos interventores designados por el Banco de España, José Luis Gracia Cáceres y Alejandro Gobernado Hernández, llegaron a la sede de la firma para comenzar la investigación. En principio, y como sucedió en Andorra, los gestores de Banco Madrid seguían en sus puestos. De hecho, emitieron un comunicado inicial asegurando que el consejo seguía en sus puestos. Sin embargo, a lo largo de la jornada los ejecutivos no sintieron el respaldo del supervisor y al final del día decidieron tirar la toalla, según fuentes de la entidad. Esta falta de apoyo del Banco de España acabó por provocar recelos en el resto del sector, donde comienza a dudarse del futuro de la firma en solitario.

Esas reticencias se basan en el temor a que las presiones de Estados Unidos, país del que partió la denuncia que acusa a varios directivos de la firma matriz, BPA, de un supuesto blanqueo de capitales, podrían forzar al regulador nacional a tratar a Banco Madrid como ha hecho Andorra con BPA. Es decir, que el supervisor tenga que buscar un comprador para la entidad. Si se llegara a vender la matriz, la marca española no podría seguir en solitario.

En este marco, ayer se produjo la reunión del consejo de administración presidido por José Pérez, un histórico ex alto ejecutivo del Banco de España, en el que llegó a ocupar la dirección general de Inspección, que acordó su dimisión en pleno. Ese órgano estaba compuesto también por los hermanos Higini y Ramón Cierco Noguer, miembros de la familia accionista mayoritaria de BPA; Soledad Núñez Ramón, directora general del Tesoro en el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero y exconsejera del Banco de España; Joan Pau Miquel Prats, que era el consejero delegado; Ricardo Climent y Rodrigo Achirica.

La renuncia del consejo se ha producido sin que tan siquiera haya comenzado el análisis de las cuentas por parte de los interventores, una investigación que se añade a otra que ya se registró en la misma entidad entre abril y julio pasados. Entonces, la unidad de prevención contra el blanqueo de capitales (Sepblac), dependiente del Ministerio de Economía, constató que Banco Madrid había cometido irregularidades al cerrar cuentas sospechosas sin cumplir con el preceptivo deber de comunicación.

La entidad tiene un préstamo concedido al ruso Andrei Petrov, uno de los acusados por Estados Unidos en la investigación que ha motivado la intervención de la matriz. Pero la operación se produjo para comprar unas naves alquiladas por una gran empresa en que los activos en garantía respaldan el crédito y se cerró antes de que Petrov fuera acusado de blanqueo de capitales.

La tensión vivida en los órganos de gobierno de Banco Madrid no tenían correspondencia ayer en las oficinas de la entidad abiertas al público. Al menos así ocurría en sus oficinas de la sede central en la plaza de Colón, de Madrid, donde la afluencia de usuarios y clientes intranquilos por el futuro de su dinero era “moderada”, informa Ignacio Fariza. Una empleada de la sucursal que prefería no ser identificada calificaba de “algo mayor” de lo habitual el trasiego de clientes. “Como es normal, algunos se han acercado a preguntar, pero ninguno ha retirado sus fondos”, remachaba esta trabajadora, asegurando así el mensaje transmitido por la firma.

Salida del 1,27% del patrimonio

No obstante, sí que hubo retirada de capital. Fuentes de la entidad cifraron la salida del patrimonio gestionado en un 1,27% del total, que calculan que supera los 6.000 millones sobre unos 80.000 millones. “Ha habido días en que la bajada del mercado nos ha causado más impacto del que hemos sufrido hoy”, señalaba su presidente, José Pérez, horas antes de renunciar.

Estas palabras estaban en la línea tranquilizadora con el comunicado que a mediodía difundía Banco Madrid con tono muy distinto al de horas más tarde: “En la denuncia de las autoridades del Tesoro de los Estados Unidos que ha dado lugar a las actuaciones en curso [en referencia a la acusación de connivencia de algunos ejecutivos en el blanqueo de capitales] no se menciona en ningún momento a Banco Madrid, sino exclusivamente a su matriz BPA”.

El perfil del cliente de la entidad española intervenida es el de una persona de alto poder adquisitivo, con ahorros superiores al medio millón de euros y con inclinación hacia la inversión a través de fondos. Banco Madrid cuenta con 88 sicav que gestionaban 856 millones de euros hasta el cierre de 2014. Y hasta que el Tesoro de Estados Unidos se cruzó el martes en su camino tenía planes para crecer un 33% en los próximos meses, motivo por el que había contratado a más de 20 ejecutivos hace pocas semanas.