La prima de riesgo italiana cae por debajo de la española

La prima de riesgo italiana cae por debajo de la española

Llegó el sorpasso. La prima de riesgo italiana ha caído este martes por debajo de la española por primera vez en un año. Los inversores exigen menos intereses al Estado italiano por su deuda a 10 años que al español. En ambos casos, los tipos exigidos a la deuda se encuentran en zona de mínimos históricos gracias a la puesta en marcha por parte del Banco Central Europeo (BCE) de un programa de expansión monetaria a gran escala mediante la compra de títulos de deuda pública y privada.

Cerca de las 10 de esta mañana, el tipo de interés exigido a los bonos italianos a 10 años se situaba en el 1,22%, ligeramente por debajo del 1,23% que el mercado exigía al bono español al mismo plazo, según los datos de Bloomberg. Con ello, la prima de riesgo, que es la diferencia de rentabilidad exigida con respecto al bono alemán, considerado un activo libre de riesgo, se situaba en 94 puntos básicos (0,94 puntos porcentuales) para Italia y en 95 para España.

España e Italia se han ido alternando en cuanto a percepción de riesgo por parte de los inversores. A finales de 2011, cuando tomó posesión el Gobierno de Mariano Rajoy, la prima de riesgo italiana era cerca de 200 puntos básicos superior a la española. Sin embargo, la recaída de España en la recesión, la mala gestión de la crisis de Bankia y la petición de rescate a Europa para lograr fondos con los que recapitalizar el sistema financiero provocaron que el contagio de la crisis griega fuera mayor en España, y por tanto, que la prima de riesgo española se disparase y llegase a situarse 116 puntos básicos por encima de la italiana.

Cuando los tipos de interés parecían estar en niveles insostenibles, llegó el presidente del BCE, Mario Draghi, con su famosa frase en defensa del euro, en la que prometía hacer todo lo necesario para salvar la moneda única y aseguraba que eso sería suficiente. A las palabras siguieron los hechos, y el BCE aprobó la posibilidad de comprar bonos de aquellos países que lo solicitasen sin necesidad de que se acogiesen a un rescate completo. Bastó aquel anuncio, el de la llamada OMT, para que la prima de riesgo española bajase con fuerza y España fuera capaz de evitar el rescate. No hizo falta llegar a usar aquella herramienta.

La rebaja de los tipos de interés y la normalización de las condiciones financieras permitieron que la recuperación española cobrase fuerza. En Italia, mientras, las reformas se demoraban y la menor estabilidad política penalizaba algo su prima de riesgo. Así, durante el pasado año, la prima de riesgo italiana llegó a situarse unos 40 puntos por encima de la española.

En los últimos meses, sin embargo, numerosos analistas e inversores se han decantado por la deuda italiana pese a que su economía crece a menor ritmo. España se ha ido acercando en niveles de deuda pública y además tiene una deuda externa mucho mayor que la italiana. Pero además, ha aparecido otro factor de riesgo en el horizonte: el político.

Las encuestas apuntan a una enorme fragmentación electoral que hará difícil que haya un Gobierno estable. Además, Podemos encabeza las encuestas en cuanto a intención directa de voto y, en algunos casos, también en cuanto a estimación de voto. Inversores y analistas recelan de esta fuerza política (Moody's señaló que la inestabilidad política por las elecciones era uno de los riesgos clave de 2015) y eso les hace exigir una rentabilidad algo superior a la deuda.

Con todo, los tipos de interés de la deuda pública están en los niveles más bajos de su historia. Así ocurre con la deuda de nueva emisión y con la que se cotiza en el mercado secundario. Hoy mismo, el Tesoro ha colocado letras a 6 y 12 meses a los tipos más bajos de su historia. Los tipos a corto plazo están cerca de cero y los de largo plazo superan por poco el 1% mientras que el BCE se dispone a comprar 60.000 millones de euros en deuda pública y privada cada mes. En el caso español, las compras, ejecutadas por el Banco de España, sumarán unos 100.000 millones de euros, cerca del 10% de la deuda pública total.