Mutualizar el riesgo

“No puedo pensar ahora en un escenario diferente al de comprar 60.000 millones de euros de papel todos los meses hasta septiembre de 2016”. Draghi.

Tras lo anterior, ¿aún no están convencidos de que el QE decidido por el BCE en enero viene para quedarse? Y con todas sus consecuencias. Desde un punto de vista oficial, mejorar las condiciones financieras en el área. De forma indirecta, bajar los tipos de interés de la deuda de los países que la componen y depreciar la moneda. Excepción hecha de Grecia, donde el propio Draghi ha admitido que la elevada deuda ya en la cartera del eurosistema imposibilita que se aproveche del nuevo Programa de compra de papel. Aunque, al menos por el momento, siempre le quedará el ELA a través de préstamos directos a la banca griega para que actué de intermediaria en la compra de deuda pública de su país. La crisis política griega no va a contaminar a los mercados financieros.

¡Qué diferente es el escenario actual de la Crisis financiera que sufrimos entre 2010/2012! .¿La recuerdan? En aquel momento se hablaba mucho de la posibilidad de emitir eurobonos para calmar a los inversores (especuladores) que desconfiaban de la supervivencia del euro. Ahora, los mismos especuladores (inversores) compran la deuda europea anticipando que la nueva demanda de papel desde el BCE seguirá presionando a la baja el riesgo país. ¿Hasta qué nivel? Vuelvan a releer el comentario de Draghi: 1,1 billones de euros en compras totales de papel para el periodo considerado es mucha demanda para un mercado, el de deuda europea, que es relativamente estrecho. ¿Y los fundamentales? No son relevantes. Recuerdo perfectamente la respuesta que dio la Canciller alemana en una entrevista en 2011 ante la posibilidad de emitir Eurobonos: “nunca mientras sea canciller”. Y los Eurobonos no se han emitido, pero en mi opinión la reacción del mercado ante el QE no es muy diferente a la que habría habido si se emiten. Pero, ¿quién asume el riesgo de las compras? Un 20 % el BCE y el 80 % restante los bancos nacionales con su propio balance. Al final, de hecho se está mutualizando el riesgo en la zona. Pero, de derecho sólo en el 20 % al que me refería antes.

El segundo efecto (nunca diré que buscado) de la inyección de liquidez desde el BCE es la depreciación del Euro. Es más: poco a poco estamos viendo como la moneda europea se convierte en una fuente de financiación a nivel mundial, como demuestra su creciente uso en la emisión de papel desde no residentes. ¿Refleja esto una mayor confianza y credibilidad en el euro? Me temo que es mucho más sencillo: sus tipos de interés son bajos y la demanda, en parte gracias de nuevo al QE, es muy elevada. Me temo que la caída del euro va a continuar en los próximos meses. Y de la misma forma que no sé cuál es el límite al descenso de los tipos de interés de la deuda, desconozco también el suelo para nuestra moneda. Lo que sí intuyo es que la combinación de un euro a la baja, el QE y unos precios externos bajos (que no más bajos) pueden llevar a sorpresas positivas en el crecimiento de la eurozona. A corto plazo, naturalmente. Luego, veremos.

José Luis Martínez Campuzano es estratega de Citi en España.