La segunda accionista de BPI se interpone en la opa de CaixaBank

La opa de CaixaBank sobre el cuarto banco portugués, BPI, no va a ser un camino trillado, pese a su control sobre el 44% del capital. La empresaria angoleña Isabel dos Santos ha enviado una carta a los presidentes de BPI, del también portugués BCP y del español CaixaBank en la que expone su postura, que es todo menos un sí absoluto a la operación.

Hace tres meses, Dos Santos consiguió enturbiar la opa de Altice sobre Portugal Telecom y aunque su oferta no tuvo ningún éxito, consiguió retrasar la operación. Ahora se trata del banco BPI, donde tiene el 18,6% del capital, poco frente al 44,4% de CaixaBank, pero ambos ostentan los mismos derechos de voto, alrededor del 20%. Por eso lanza la opa el banco español, para conseguir la mayoría del capital y de los votos y así poder mandar en solitario, lo que ahora es imposible.

Conociendo a Dos Santos parecía imposible que CaixaBank se lanzara a esta aventura sin contactar con la empresaria, la segunda mujer más rica de África. Seguro que lo hizo, pero como dijo el lunes el presidente de Caixabank, Isidro Fainé, el juego no ha hecho más que comenzar.
Dos Santos ha movido ficha. En la carta enviada a los bancos, señala que el precio propuesto para la opa, 1,329 euros por acción, es bajo (el martes cerró a 1,48 euros), lo que tiene su lógica dentro del juego de una opa; pero su segunda recomendación es más sorprendente. Pide que se contemple la fusión de BPI con BCP (donde directamente no es accionista), lo que formaría el primer banco portugués. Si se diera esa fusión resultaría que Dos Santos y otros inversores angoleños se convertirían en los primeros accionistas de la fusión, pues la firma angoleña Sonangol tiene un 20% del BCP, con lo cual se daría la paradoja de que el mayor beneficiario de la opa no sería Caixabank, sino la empresaria angoleña y empresas bajo el manto de su padre, el presidente del país, Eduardo Dos Santos.

El órdago lanzado por la empresaria, cuando el supervisor aún no ha registrado formalmente la opa, se interpreta como que a CaixaBank la operación le va a salir más cara de lo esperado.

Caixabank poco puede hacer sin el plácet de Dos Santos , y Dos Santos, tampoco puede hacer mucho sin Caixabank

En esta carta de Dos Santos, sin embargo, no se habla para nada de la operación más fácil para combinar los intereses de los dos bandos: que ella se quede con la totalidad de la filial de BPI en Angola y, a cambio, reduzca su participación en BPI, o deje el accionariado.

La carta ha sido muy bien acogida por el BCP que, inmediatamente ha mostrado su conformidad a abrir negociaciones, lo que desvela quiénes son los más interesados en esta extraña operación que, Caixabank nunca ha contemplado. En decleraciones a la agencia Lusa, el portavoz de Dos Santos ha señalado: "Vamos a devolver el sentimiento de ambición al sistema financiero portugués", la bandera del nacionalismo luso enarbolada por la angoleña, la misma táctica que Dos Santos practicó para enturbiar la compra de la francesa Altice de los activos de Portugal Telecom. Entonces, la jugada no le salió bien; ahora, por lo menos, logrará un aumento del precio de la acción de BPI. "La opa anunciada de Caixabank presupone una integración ibérica, legítima a la luz de los intereses de quien la hace, pero apartada de los intereses del sistema financiero portugués", ha declarado la inversora angoleña a Dinheiro Vivo. "Nuestra propuesta de fusión proyecta un movimiento de consolidación en Portugal".

La realidad es que, en BPI, Caixabank nada puede hacer sin el plácet de Dos Santos (su acuerdo con el otro accionista fuerte, Allianz, es insuficiente), y Dos Santos, tampoco puede hacer nada sin Caixabank.