La caída de precios se modera al 1,1% en febrero por el repunte del petróleo

La comparación de los precios de consumo con lo que ocurría hace un año sigue arrojando un retroceso en la tasa anual, aunque la caída se ha moderado este mes, según revela el avance del IPC, divulgado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística. En febrero, los precios cayeron un 1,1% respecto al mismo mes de 2014,  frente al descenso anual del 1,3% que marcaba enero, muy cerca del mínimo que se marcó en el verano de 2009, tras la Gran Recesión. Son ya ochos meses con los precios bajando.

A la espera de la confirmación del dato, dentro de dos semanas, el INE apenas detalla el comportamiento de los precios de bienes y servicios. Pero el protagonismo de los carburantes es obvio. Si en los meses anteriores constituyeron el principal canal de transmisión a la economía familiar de la abrupta caída de la cotización internacional del petróleo (el barril de brent, de referencia en Europa, pasó de más de 100 dólares en junio pasado, a menos de 50 en diciembre), lo que refleja ahora el precio de la gasolina y el gasóleo es que la cotización del crudo se ha recuperado algo.

El precio de los carburantes enlaza ya cinco semanas al alza. Según los últimos datos del boletín petrolero de la UE, referidos al pasado lunes, los precios de la gasolina y del gasóleo han experimentado subidas del 1,3% y del 1,9%, respectivamente, en la última semana. Y en el último mes acumulan incrementos cercanos al 10%. En estos días, el brent se ha consolidado en torno a los 62 dólares por barril, frente a los poco más de 50 dólares que marcaba a principios de mes.

Con el dato de febrero, el índice de precios de consumo enlaza ya ocho meses en tasas anuales negativas, y aunque el repunte del petróleo en las últimas semanas ha llevado a los centros de predicción a revisar ligeramente al alza su pronóstico (el Instituto Flores de Lemus anticipa ahora una caída promedio del 0,2% para todo el año), no se espera que la cesta de bienes y servicios vuelva a encarecerse hasta finales de 2015.

Este escenario de precios a la baja -en la zona euro, la tasa anual refleja un descenso del 0,6% en enero-, es lo que ha llevado al Banco Central Europeo (BCE) a poner en marcha en marzo la compra masiva de deuda pública y privada, con el objetivo de recuperar una inflación cercana al 2%, la referencia con la que el banco central cree garantizada la estabilidad de precios.

Entre enero y febrero, los precios de consumo han aumentado un 0,2%, lo que está muy influenciado por el hecho de que el primer mes del año experimentara bajadas de precios por el efecto de las rebajas. En cuanto al IPCA, que es el indicador armonizado con la UE, se sitúa en febrero en el -1,2%, con lo que la tasa anual aumentaría tres décimas respecto a enero.