La banca rechaza el plan de Martinsa Fadesa y la aboca a la liquidación

La banca rechaza el plan de Martinsa Fadesa y la aboca a la liquidación

La banca acreedora puso este jueves punto y final a la aventura que en 2006 emprendía Fernando Martín. Entonces el promotor vallisoletano, que llegó a figurar en la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo, alumbraba con la compra de la gallega Fadesa un gigante inmobiliario con unos activos valorados en más de 13.000 millones de euros ubicados en 13 países. Las entidades financieras abocaron a Martinsa Fadesa a la liquidación al rechazar definitivamente la propuesta de convenio que Martín presentó en el juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña el pasado 30 de diciembre al considerarlo “inaceptable”, según confirmaron varios bancos acreedores. La empresa arrastraba un pasivo de 6.600 millones de euros, de los cuales 5.500 millones correspondían a deuda financiera.

El promotor pedía una quita del 70% y ofrecía activos sobrevalorados

Martinsa Fadesa protagonizó en 2008 el mayor concurso de acreedores de España, con una deuda que entonces ascendía a 7.800 millones de euros. A pesar de que logró un acuerdo para salir del proceso judicial, el año pasado la compañía admitía que era incapaz de cumplir por segundo ejercicio consecutivo con las obligaciones del convenio y advertía de un desequilibrio patrimonial de 4.473 millones. Todo ello la conducía directamente a la liquidación. Acogiéndose a la reforma de la ley concursal, Martín llevó a la banca acreedora sucesivas propuestas bautizadas con el nombre de Plan Aurora para renegociar la deuda. La banca las rechazó una y otra vez.

El último plan, que presentó de forma unilateral al juzgado, preveía una quita de la deuda del 70% y la liquidación de una parte del pasivo con daciones en pago. Martín incluía como caramelo el reparto de una porción del capital que pensaba obtener de una posible sentencia favorable en el pleito que mantenía contra el antiguo propietario de Fadesa, Manuel Jove. A este le reclamaba 1.576 millones de euros al considerar que la venta se produjo con irregularidades. El plan de Martín pasaba por adelgazar la promotora hasta dejarla en una estructura con unos activos de 883 millones y un pasivo de 489 millones.

Fuentes financieras coinciden en que nunca aceptaron ninguna de esas condiciones: consideraban que la quita era excesiva, que los activos en el extranjero estaban sobrevalorados en un 417% y que Martín se quedaba con los mejores solares e inmuebles de la cartera. Como colofón, el Supremo falló a favor de Jove y condenó a Martín a pagar las costas del juicio. Estas subían al menos a 60 millones de euros, lo cual era inasumible para la empresa.

Las negociaciones con la banca estuvieron lideradas por un grupo de cuatro bancos formado por la Sareb —el banco malo—, CaixaBank, Banco Popular y Abanca, que concentran cerca del 60% de la deuda financiera. Las entidades —en total debe dinero a una veintena— llegaron a reclamar el control de la inmobiliaria, como en su día hicieron en su día con Metrovacesa o Colonial. Fuentes del sector explicaron que la mayoría de las entidades ya habían provisionado los préstamos a Martinsa Fadesa desde que en 2008 presentara la solicitud de concurso. Este no es el caso de la Sareb, si bien adquirió esos préstamos tóxicos de la banca nacionalizada con importantes descuentos.

La inmobiliaria, que empleaba a unas 70 personas, ahora no tenía promociones en marcha. Por ello, los bancos prefirieron, finalmente, dejar caer a la empresa y que el juez ponga en marcha un proceso de liquidación ordenada que someta a una valoración estricta los activos de la compañía.