Competencia ultima grandes multas a Repsol tras rechazar su recusación

Competencia ultima grandes multas a Repsol tras rechazar su recusación

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha rechazado la recusación de su presidente, José María Marín, y de dos consejeras (Idoia Zenarruzabeitia y María Ortiz) por parte de Repsol. El organismo entiende que sus decisiones no responden a una “enemistad manifiesta” del supervisor con la petrolera, sino que tan solo hay “discrepancias jurídicas” relativas al cumplimiento de una resolución de 2009.

Además, el organismo ultima otras multas, que fuentes conocedoras del expediente sitúan en un total de unos 30 millones, contra Repsol y varias petroleras más, por coordinación de precios en la distribución minorista, intercambio de información y pactos de no agresión. Un portavoz de Repsol aseguró ayer que la compañía no ha recibido ninguna notificación sobre esta última multa.

El rechazo de la recusación de Repsol fue notificado ayer por la CNMC y también notificado a la compañía ayer mismo, tras conocerse la recusación, aunque la decisión se tomó en una reunión del Pleno del organismo celebrada el pasado viernes. El rechazo se produjo por unanimidad de los siste miembros del Pleno que votaron (los tres recusados se abstuvieron), según la CNMC.

La CNMC considera que no hay "enemistad manifiesta" sino discrepancias jurídicas

La petrolera señaló ayer que “discrepa absolutamente del contenido de dicha resolución” y anunció, sin precisar, “cuantas acciones en derecho le corresponden en defensa de sus intereses”. En principio, contra el acuerdo en sí no cabe recurso, aunque puede realizar alegaciones al respecto al recurrir la resolución que ponga fin al expediente.

Repsol pedía la recusación por la supuesta contaminación y prejuicios en la instrucción del expediente (falta de imparcialidad objetiva) y por “enemistad manifiesta” (falta de imparcialidad subjetiva), que es una causa recogida por la ley. El detonante del enfrentamiento han sido dos acuerdos en un expediente sancionador sobre si Repsol ha cumplido una resolución de 2009. Aquella decisión le obligaba a adaptar los contratos y las prácticas con gasolineras operadas por empresarios independientes para no fijar de forma indirecta sus precios.

En su recusación, Repsol atacaba duramente unas declaraciones del presidente de la CNMC en las que decía: “Hemos conseguido que la gasolina sea más barata que el café del Starbucks”. Pero la CNMC ha acudido a la grabación de la intervención de Marín y concluye que esas palabras están sacadas de contexto y que Marín se refería a que eso es un comentario que circula entre colegas norteamericanos en referencia al panorama internacional del precio de los carburantes.

"Sin atisbo de enemistad manifiesta"

El Pleno de la CNMC concluye en su resolución que “no concurre en las declaraciones elemento o juicio que denote parcialidad (...) ni interés personal (...) más allá del derivado del cumplimiento de sus deberes” y, por tanto, rechaza “cualquier atisbo de íntima amistad o manifiesta enemistad”, que son causas legales de abstención y recusación.

La petrolera anuncia nuevas acciones legales para defenderse de la decisión

La CNMC también rechaza que sea causa de recusación la interpretación de Repsol de que la sala de Competencia, un órgano resolutorio, haya asumido funciones propias de la instrucción del caso, que corresponden a la Dirección de Competencia. Asegura que lo que hay son solo discrepancias jurídicas.

El rechazo a la recusación despeja el camino para que la sala de Competencia multe a Repsol por el incumplimiento de la resolución de 2009, dictada por la antigua Comisión Nacional de Competencia, con una sanción que puede situarse entre cinco y 10 millones, según las fuentes consultadas. Antes, sin embargo, debe esperar a que la Audiencia Nacional decida si paraliza el caso como consecuencia de otra acción emprendida por Repsol, que alega que se vulnera su derecho de defensa. Cepsa, multada en el mismo caso, también quiso recusar a Marín, pero la petición ni siquiera fue admitida a trámite porque no hubo escrito de recusación como tal.