España encabeza el crecimiento de la construcción en la zona euro

España encabeza el crecimiento de la construcción en la zona euro

La construcción también se subió al carro del crecimiento en 2014. La agencia estadística de la Comisión Europea precisó esta semana que el valor añadido del sector registró un aumento anual del 2% en la zona euro, en lo que supone el primer incremento de la producción en siete años. Un avance que se debió casi en exclusiva al comportamiento del sector en España, donde el aumento del valor añadido fue notable, del 16% respecto a 2013.

El incremento de la producción del sector, medida en términos reales y corregida de efectos estacionales y de calendario, fue mayor en Grecia (gracias a cierta recuperación de la obra pública), Eslovenia y Lituania. Pero entre los tres países apenas suman un 1,5% del valor añadido que genera el sector en la zona euro, mientras que la construcción española aporta todavía un 17,3% del total.

Como ocurre con otras magnitudes económicas, los cuatro grandes países de la zona euro (Alemania, Francia, Italia y España) aglutinan más del 75% del valor añadido del sector. Pero solo la construcción alemana registró un avance apreciable, cercano al 3% anual, mientras la construcción francesa sigue estancada y en Italia encajó un retroceso del 7%.

Las primeras señales de recuperación en el sector de la construcción ya se habían apreciado en otros indicadores parciales, como el aumento de las licitaciones de obras públicas, el primer avance desde que estalló la crisis de la inversión en vivienda, registrado en el tercer trimestre de 2014, la incipiente creación de empleo que se apreció a finales del año pasado o la estabilización de los precios en la compraventa de casas.

El repunte en el valor añadido que aporta la construcción debe mucho al saneamiento de la banca, el aumento en la concesión de nuevos créditos hipotecarios, el crecimiento del empleo y la relajación de los ajustes presupuestarios. Su traducción estadística debe aún más al bajo nivel de partida del que parte la comparación. Tras haber crecido cerca del 30% entre 2000 y 2006, se desplomó por el estallido de la burbuja inmobiliaria y los drásticos recortes a la obra pública. En apenas seis años, el valor añadido del sector encogió en un 57%, aunque el ajuste fue incluso mayor en Irlanda y Grecia, donde llegó a perderse más del 75%.

El impacto de la crisis se dejó notar sobre todo en el empleo: de superar los 2,7 millones de empleos en 2007, la construcción ha pasado a dar trabajo ahora a menos de un millón de personas, es decir el sector concentró la mitad de la pérdida de ocupación que sufrió la economía española hasta el año pasado.

El sector tuvo un peso desorbitado en España, que la crisis ha menguado. Aun así, la construcción sigue suponiendo más en el valor añadido de la economía española (un 5,5% del total en 2014, casi la mitad que en 2007), que en el conjunto de la zona euro (5,1%, frente al 5,6% de siete años atrás). El ajuste fue más drástico en el empleo que en la actividad económica, de modo que la construcción ocupa ahora a solo el 5,4% de los empleados españoles, frente al 12,8% que llegó a alcanzar en 2007. Aquí el peso del sector sí es menor que en la zona euro (6%).

“La construcción se va a mover a un ritmo que no estamos siendo capaces de ver”, advirtió hace unos días Antón Costas, catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona y presidente del Círculo de Economía, en un encuentro de expertos, al valorar las “sorpresas positivas” que anticipaba para la economía española este año. Y entre los analistas, una de las causas que se argumentan para revisar al alza el pronóstico económico de España, hasta un avance anual del PIB cercano al 2,5%, es la evolución favorable del sector.

Los datos difundidos por Eurostat apuntan a que esa “sorpresa positiva” se estaba ya gestando el año pasado. Solo en los países bálticos (Lituania y Letonia) el valor añadido generado por la construcción de edificios creció a mayor ritmo que en España (donde avanzó un 18% anual), aunque aquí la agencia estadística no diferencia entre las viviendas y otro tipo de edificios (oficinas o centros comerciales).

La construcción de todo tipo de edificios supone un 80% del valor añadido generado por el sector, mientras que la obra civil (aeropuertos, carreteras, ferrocarril, pantanos, etc) aporta el 20% restante. Aquí el avance está encabezado por los países que más han sufrido los ajustes presupuestarios (sobre todo Grecia, pero también Eslovenia e Irlanda), con la excepción de Portugal. La obra pública en España también aumenta, aunque de forma más contenida (un 4,4%).