Lidl sacrifica parte de sus beneficios para ganar clientes de la competencia

Lidl sacrifica parte de sus beneficios para ganar clientes de la competencia

Los supermercados Lidl aprovecharon uno de los momentos más complicados del sector de la distribución para robar clientes a la competencia. Esta cadena, especializada en el segmento de las tiendas de descuentos agresivos, mejoró sus ventas un 5,5% en el ejercicio que finalizó en febrero de 2014 y mejoró su cuota de mercado. Por el camino, se dejó buena parte de sus beneficios, que descendieron un 31%, hasta los 27,15 millones, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Lidl registró el pasado ejercicio ventas por valor de 2.532 millones de euros. La compañía alemana aprovechó la crisis del consumo y el tirón de las ofertas para aumentar su clientela en España. Los efectos se notaron todo 2014: terminó el año con una cuota de mercado del 3,1%, frente al 2,7% de un año antes, según la consultora especializada en el sector Kantar Worldpanel, que califica ese año como uno de los peores para el sector del gran consumo. “El discounter alemán presenta el mayor crecimiento del 2014, ya que aumenta su cuota tanto en fresco como en envasado, siendo el que más mejora su peso en producto envasado (4% frente al 3,6% de 2013)”, destacan los analistas.

La subida de las ventas y de clientes, sin embargo, le costó cara a Lidl, ya que se embolsó 12,3 millones menos que el ejercicio anterior. En parte, señala un portavoz, porque realizaron “un importante esfuerzo en ampliación, modificación y reforma” de las tiendas ya abiertas. “Hicimos una inversión para seguir creciendo”, justifica. La empresa, según las cuentas, pidió en septiembre de 2013 un crédito de 300 millones a varias entidades, que tiene que devolver en cinco años.

La partida destinada a inversión en terrenos y activos inmobiliarios, a la que el año anterior no se dedicó nada y, asciende a 65 millones en el pasado ejercicio. La compañía señala en la memoria anual que esos gastos están vinculados en parte a la compra de los terrenos donde se está levantando la nueva plataforma logística. Será la más grande de Lidl en Europa, estará situada en Alcalá de Henares y la compañía tiene previsto abrirla en 2016.

Las cuentas de Lidl también reflejan que la cadena tiene abierto un conflicto con la Agencia Tributaria por los impuestos de 2008 a 2010. En marzo de 2014 aceptó pagar 773.000 euros. Sin embargo, firmó un acta de disconformidad por reclamaciones relativas al Impuesto de Sociedades, “con un riesgo estimado de 3,62 millones de euros”, que la empresa ya ha apuntado en el apartado de pasivos sus cuentas.