El automóvil cierra 2014 con un superávit de 16.000 millones

El automóvil cierra 2014 con un superávit de 16.000 millones

Los fabricantes de automóviles instalados en España, espoleados por la depreciación del euro (la moneda perdió un 20% en el tramo final del año), lograron en 2014 incrementar el valor de las exportaciones de coches un 7,3% hasta alcanzar los 28.974 millones de euros, (que se elevan a 40.000 millones, un 10,4% más, si se agregan componentes).

Anfac, la patronal del sector, ha comunicado esta mañana con indisimulado optimismo que la automoción presenta "el mejor balance comercial" de la economía, con un superávit de 16.000 millones. "Tras el récord de 2013, el ejercicio pasado fue el segundo mejor dato de la historia. En dos años el automóvil contribuyó a la balanza comercial de España en más de 32.000 millones, batiendo todos los récords históricos", aseguran los fabricantes en una nota. Eso ayudó a aminorar el déficit global de la balanza española, que según datos del Ministerio de Economía difundidos este miércoles, se situó en 24.472 millones de euros.

Según cálculos de la patronal, el saldo comercial del sector de las cuatro ruedas es diez veces mejor que el que se registraba entre los años 2005 y 2007 (los años de mayor producción) debido a unas importaciones que son comparativamente mucho más reducidas (de 12.912 millones de euros), y que se han ido moderando a lo largo del año pasado. Los coches y los vehículos industriales fabricados en España pesan en el conjunto de las exportaciones un 16,5%, y ocupan el segundo lugar detrás del sector de bienes de equipo y por delante de la alimentación. 

La misma mañana en que se anunciaban estos datos, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, echaba un jarro de agua fría sobre el sector abriendo el debate sobre uno de los puntales en los que se asienta el mercado español del automóvil: los estímulos públicos a la compra a través de sucesivos planes PIVE. García-Legaz recordó que dos tercios de los coches que se compran en España son importados, lo que perjudica la balanza exterior. "Es obligado, desde el Ministerio de Economía y la Secretaría de Estado de Comercio, prestar atención a la evolución de las importaciones, y cuando observa un crecimiento importante de las importaciones de automóviles y además hay en marcha programas que estimulan la compra de automóviles, eso exige una reflexión de la política económica", subrayó.