Los inversores vuelven a situar el riesgo de España al nivel de Italia

El mercado reclama de nuevo a la deuda española una rentabilidad similar a la de Italia, después de 10 meses en los que los inversores tenían más apetito por los títulos españoles. La diferencia entre las primas de riesgo de ambos países no ha dejado de estrecharse desde finales de diciembre -pese a que una economía lucha por salir de la recesión y otra crece por encima de la media europea- hasta quedar ayer en tres puntos básicos. La incertidumbre política en España, con unas elecciones generales muy abiertas previstas para este año, y una mayor confianza en el Gobierno de Matteo Renzi han alimentado esta convergencia.

La prima de riesgo, que es el diferencial de interés respecto a los bonos alemanes a 10 años (la gran referencia del mercado), se situó ayer para España en 128 puntos básicos (o 1,28 puntos porcentuales), con una rentabilidad en sus bonos del 3,60%. La de Italia quedó en 131 puntos básicos, con una rentabilidad del 3,63%. Esa brecha de 2,9 puntos básicos es la menor desde abril de 2014, pese a que las dudas sobre el futuro de Grecia y el posible contagio afectan a ambos países. Hace algo más de tres meses, a finales de octubre, este diferencial alcanzó los 41 puntos básicos.

Pimco, la mayor gestora de bonos soberanos del mundo, pone sobre la mesa los calendarios electorales. “Las elecciones generales en noviembre y las de Cataluña ponen incertidumbre en la situación política, mientras que el Gobierno de Renzi está resultando más estable de lo que esperábamos y ha habido algunos progresos en las reformas, como la laboral”, apunta por teléfono Nicola Mai, analista de crédito público de Pimco. Aun así, Mai recalca “si miras los aspectos fundamentales de la economía, la española está mejor”.

La economía italiana entró en recesión el pasado verano y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no le augura un crecimiento superior al 0,5% para 2015, cuando de España se espera un 2%. La deuda pública española roza el 100% del PIB y la italiana toca el 135%. “Pero España tiene más problema de déficit público, cuando Italia tiene superávit primario [sin contar el pago de intereses]. No está tan claro quién tendría que pagar más por los intereses”, apunta David Cano, de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Pero esta diferencia entre deuda y déficit ya pesaba este verano, cuando la prima de riesgo española estaba 20 puntos por debajo de la italiana. “Lo que hay ahora es un riesgo político que no estaba hace seis meses, porque los sondeos está reflejando que no se sabe quién va a gobernar, y eso justificaría ya una prima de riesgo más alta que la actual”, añade Cano.

La victoria de Syriza en las elecciones de Grecia, además, ha llevado a fondos y bancos de negocios a mirar más de cerca el auge de Podemos. Barclays Capital señaló a principios de febrero que “el auge de partidos radicales en Europa, como Podemos en España, no deja mucho margen a los políticos europeos para ser indulgentes con las exigencias griegas". En una línea similar, los analistas de Goldman Sachs aconsejaron en un informe publicado en las mismas fechas replegarse en la Bolsa de los periféricos como España e Italia “hasta que emerja más claridad en las negociaciones con la troika”.

Para Ignacio Victoriano, de Renta 4, “es posible que la prima española vuelva a superar a la italiana, el ruido político que hay ahora en España no está en Italia, pese a la lentitud de las reformas”. Además, como apunta Mai, de Pimco, “el mercado ya no espera más reformas de España hasta pasadas las elecciones”.

Aun así, la munición del Banco Central Europeo (BCE), que con sus políticas expansivas ha disparado la liquidez en los mercados, compensa buena parte de esta incertidumbre. El BCE iniciará el mes que viene un programa de adquisiciones de activos privados y —sobre todo— públicos por valor de unos 60.000 millones de euros mensuales, hasta al menos septiembre de 2016.

De hecho, para David Cano, de AFI, “las próximas compras masivas de activos, a partir de marzo, van a distorsionar tanto los precios que perderá mucho sentido hablar de las primas de riesgo como termómetro de la fiabilidad de un país como pagador”.