El BBVA eleva su previsión de crecimiento al 2,7% en 2015 y 2016

Lo impredecible se ha aliado esta vez con la economía española. Hace un año, el servicio de estudios del BBVA creía que el producto interior bruto (PIB) apenas avanzaría un 1% en 2014, tras seis años de recesión, para rozar el 2% en 2015. Y era de los más optimistas. Ahora, los datos de contabilidad nacional acaban de certificar que el crecimiento fue del 1,4% en 2014 y, a cada nueva estimación, el pronóstico sobre lo que ocurrirá este año se mejora: BBVA Research sitúa ahora su predicción en el 2,7% para 2015, tasa que también augura para 2016. “La recuperación tiene el viento de cola”, sintetizó Rafael Domenech, responsable para economías avanzadas del servicio de estudios, en la presentación este miércoles del nuevo pronóstico.

Lo impredecible hace un año era que el petróleo se desplomara en el tramo final de 2014 (se abarató un 50%). Lo que muchos ya no esperaban hace un año es que el Banco Central Europeo traspasara los límites de ortodoxia monetaria para lanzar una compra masiva de deuda pública y privada. Pero, con la economía europea, y los precios, congelados, el Banco Central Europeo enfiló un nuevo camino en junio pasado, y la depreciación del euro se aceleró: a principios de 2014, nadie anticipaba que llegase a perder un 20% frente al dólar, como ha ocurrido. Los expertos del BBVA concluyen que una economía como la española (abierta y muy dependiente del petróleo) se beneficia especialmente de estos factores externos y calculan que, en conjunto, pueden aportar entre un punto y punto y medio al crecimiento anual del PIB.

La propia estimación de BBVA Research sobre el efecto positivo del abaratamiento del petróleo y la depreciación del euro en el crecimiento de la economía española llevaría a anticipar un avance del PIB incluso superior. “Hemos sido conservadores en nuestra estimación”, defendió Domenech en conferencia de prensa. El servicio de estudios cree que el impulso con el que se cerró 2014 (0,7% en tasa trimestral) se extenderá al arranque de este año, con un crecimiento que sitúa entre el 0,8% y el 0,9% respecto al trimestre final de 2014. Pero para el resto del año, en la predicción del BBVA, las tasas trimestrales volverían a avances entre el 0,5% y el 0,6%. “Seguimos pensando que los riesgos de esta estimación son al alza”, añadió el economista del BBVA. O lo que es lo mismo, que no descartan que el crecimiento se acerque más al 3%. La Comisión Europea, que también acaba de revisar al alza sus cálculos, cree sin embargo que se quedará en el 2,3%.

A estos factores externos, el BBVA suma otra novedad: la concesión de nuevos créditos a familias y empresas (en operaciones por debajo del millón de euros) ha sido superior a la prevista. Domenech cree que eso se debe tanto al saneamiento de la banca española en los últimos años como a las inyecciones de liquidez del BCE. Y que, si la tendencia se consolida, puede traducirse en otro empujón al crecimiento.

Más puestos de trabajo

Según BBVA Research, también contribuyen otros factores ya analizados antes, como las primeras señales positivas en la construcción, el impacto en el consumo de la rebaja del IRPF o un ajuste fiscal más gradual en el tiempo. Con la economía más proclive a crear empleos con tasas de crecimiento más bajas, rasgo que la entidad atribuye en buena parte a la reforma laboral y la congelación de salarios, la revisión al alza del pronóstico en la creación de puestos de trabajo es también significativa. El servicio de estudios del banco cree que el aumento del número de ocupados en los tres primeros años de la recuperación llegará a 1,4 millones de personas (un millón entre 2015 y 2016), frente a los 3,4 millones de empleos que se perdieron en la crisis.

“Los desequilibrios del mercado de trabajo siguen siendo muy relevantes”, puntualiza BBVA Research. La tasa de paro, que promedió un 24,4% de la población activa en 2014, descendería al 22,5% este año, y “podría bajar del 20% en la segunda mitad de 2016”, afirmó Domenech. Con la negociación entre sindicatos y patronal sobre cuanto incrementar los sueldos en una fase decisiva, el economista del BBVA defendió que los salarios suban “allí donde los aumentos de la productividad ya lo permitan”.

La perspectiva del BBVA es, sin embargo, que la remuneración por asalariado, una aproximación al salario medio, retroceda de forma significativa (un 0,9%) este año. Domenech explicó esta aparente contradicción: “Es posible que suba el sueldo de los que ya tienen trabajo, y que el sueldo medio baje, por la incorporación al empleo de personas que estaban en paro, sobre todo si esa incorporación es tan importante como la que anticipamos”, indicó. Los salarios de los que dejan el paro suele ser más bajo que el que tienen los que conservaron el trabajo en la crisis. Otra clave es cuanto están bajando esos salarios de entrada en relación a lo que ocurría antes de la crisis. El descenso, según los primeros estudios de la fundación Fedea, es muy apreciable.

La mejora en las perspectivas de crecimiento también beneficia el pronóstico sobre la evolución de las cuentas públicas. BBVA Research sostiene que el aumento de los ingresos por impuestos y la contención en los gastos asociados a la crisis (desempleo, pago de intereses) permitirá alcanzar las metas de déficit propuestas (4,2% del PIB este año, 2,8% el próximo), “siempre que las Administraciones cumplan sus presupuestos de gastos”. Y que la deuda pública tocará techo antes (este año) y a un nivel algo inferior (100% del PIB) al previsto hace unos meses.