El Supremo da la razón a Jove en el pleito millonario con Martinsa-Fadesa

El Supremo da la razón a Jove en el pleito millonario con Martinsa-Fadesa

El Tribunal Supremo ha desestimado los recursos presentados por el empresario Fernando Martín, propietario de Martinsa-Fadesa, que pretendía que Manuel Jove y Antonio de la Morena Pardo fuesen condenados a pagarle 1.576 millones de euros como indemnización por los daños ocasionados como consecuencia de la supuesta sobrevaloración ficticia de Fadesa. Jove y De la Morena eran administradores y máximos ejecutivos de esta inmobliaria, que fue adquirida por Martinsa en 2007. El Supremo ratifica los fallos anteriores dictados por el Juzgado Mercantil número 1 de A Coruña y por la Audiencia Provincial de A Coruña. Martinsa tendrá además que pagar las cosas del pleito.

El tribunal ha rechazado los argumentos en los que se basaba Martinsa para acusar a Jove de inflar los números de Fadesa antes de cerrar con él la operación de compraventa y les responsabilizaba de la suspensión de pagos a la que se vio abocada Martinsa-Fadesa en 2008. Martín acusaba a Jove y a De la Morena de haber facilitado a la tasadora CB Richard Ellis datos falsos en 37 activos (suelos y promociones inmobiliarias). Martinsa sostenía que esos activos estaban sobrevalorado para incrementar el precio de la compañía y habían causado un daño patrimonial a la empresa de 1.576 millones, algo que, según los jueces, no existió.

El alto tribunal da por válidos los argumentos de las sentencias del juzgado mercantil y de la Audiencia Provincial de A Coruña, que desestimaron la demanda de Martinsa al entender que no hay “ninguna prueba de actuación u omisión imputable a Manuel Jove o Antonio de la Morena que pueda ser considerada contraria a la ley [...] que deba ser señalada como causante del daño que Fadesa, después Martinsa, dice haber sufrido”. Los jueces recuerdan que Fernando Martín compró “acciones, no activos”, y que “la valoración de CB Richard Ellis no tuvo ni pudo tener ninguna influencia” ni en la decisión de adquirir las acciones de Fadesa ni en la de fusionar las dos compañías [la de Martín y la de Jove] “bajo la fórmula de una absorción con la que afloraron [...] grandes plusvalías contables”.

El precio convenido, de 35,7 euros por acción, suponía asignar a Fadesa un valor de 4.045 millones, frente a una tasación de 10.019 millones de la empresa en cuestión. Eso significa, según los jueces, que ni la Bolsa ni Martinsa “tomaban en consideración el valor bruto de mercado que Richard Ellis había asignado a los activos”. Los jueces recordaron, además, que Martinsa, en agosto de 2007, reconoció que “había llevado a cabo un examen exhaustivo de la situación de la sociedad” con el debido asesoramiento legal y técnico, de los activos y todos los aspectos de la actividad empresarial desarrollada por la misma. Y que, después de este examen, manifestó “su satisfacción con la situación de la sociedad y su conformidad con la gestión llevada a cabo por los directivos y consejeros de Fadesa”.