González cree que Podemos acierta en la crítica, pero no da soluciones

González cree que Podemos acierta en la crítica, pero no da soluciones

Francisco González, presidente del BBVA, llegó al cargo de la mano del PP. Ayer, durante la presentación de resultados, se expresó con contundencia al condenar la corrupción financiera y política. También advirtió del riesgo de que la inestabilidad política frene la mejora económica en España. Y habló de Podemos, un partido visto como enemigo de los banqueros. Preguntado por si lo consideraba populista, respondió: “No sé lo que es Podemos. Dicen que las cosas se han hecho mal y tienen razón, pero no dicen cómo se arreglan. Hay que ver si tienen un buen diagnóstico y los medios necesarios para arreglarlo”.

El presidente de BBVA alabó la economía española y a las reformas del Gobierno: “Ha habido un cambio radical de la situación. España ha entrado en un círculo virtuoso y el PIB crecerá más del 2,5% este año, con la creación de 500.000 puestos de trabajo que serán 600.000 en 2016”. Aseguró que la reforma laboral era una de las causas de la creación de empleo, pero advirtió de que “sería una pena que tanto trabajo y esfuerzo de las familias y empresas se tire por la borda” por la inestabilidad política.

Los periodistas le preguntaron si creía que la llegada de Podemos podía traer esa inestabilidad y González respondió: “No conozco su programa, pero me da igual que sea el Gobierno de Podemos u otro partido, pero que sea estable. Este banco no tiene ideología”. Sin embargo, concluyó: “Los populismos no funcionan”.

González cargó contra los gestores de las cajas quebradas. “España ha puesto entre 70.000 y 80.000 millones. Las preferentes y algunas salidas a Bolsa han sido un abuso tremendo, ha habido una corrupción brutal, que se sembró años antes de la crisis. Hay 300 ejecutivos imputados pero no han tenido el castigo adecuado al daño causado”. Sobre la crisis de Bankia apuntó que una “historia penosa” producto de malos gestores.

La jubilación de González, en cinco años

Sobre su jubilación, González —que ha modificado dos veces el límite de jubilación de la entidad— dio a entender que se mantendría en el cargo cinco años más como máximo, “hasta acabar el proyecto digital, que será la transformación brutal del BBVA”.

A diferencia de otras ocasiones, el presidente enfocó el proyecto digital como un camino para ahorrar costes, pese a que la entidad lleva siete años volcada en este asunto sin obtener grandes ahorros. “Ahora estamos en el peor de los mundos” por la combinación de oficinas e inversión en tecnología, “pero el negocio digital provocará una caída espectacular de gastos”.

Ana Botín, presidenta del Santander, habló por primera vez de la transformación digital de la entidad. Preguntado González si llega a tiempo para ser un gran competidor, respondió que sí, aunque le auguró un camino “durísimo” por el brusco cambio que supone. De manera velada, destacó las ventajas del BBVA sobre el Santander al decir que no han ampliado capital para reforzar la solvencia, que su dividendo es estable y predecible, que no tienen ningún ejecutivo imputado y que “no tenemos eventos con reguladores”, en referencia a los problemas del Santander en Estados Unidos.

En cuanto a los resultados, el BBVA ganó 2.618 millones en 2014, un 25,7% más gracias a los mayores ingresos, las operaciones financieras, el ligero descenso de los costes y, sobre todo, por la caída de las provisiones en un 22,3%. La morosidad se situó en el 5,8%, un punto menos que en 2013.

España, un motor que no arranca

España sigue siendo la maquinaria que no arranca por el agujero inmobiliario, aunque ha salido de pérdidas: ganó 152 millones en 2014, frente a las pérdidas de 670 millones de 2013. Solo representa el 3,7% del resultado del grupo. Ángel Cano, consejero delegado, auguró una “clara tendencia al alza en 2015”. El BBVA concedió un 3% menos en créditos en España. De las unidades, México ganó 1.915 millones (+6,3%), Eurasia, (Turquía y China), 565 millones (+ 26%) y en América del Sur, 1.001 millones (-18%).

Turquía, donde ya controlan el banco Garanti, tras invertir 2.000 millones más hace meses. “Garanti acabará siendo como el mexicano Bancomer”, comentó Cano para reflejar el gran potencial de la entidad. González admitió que Turquía es un país con grandes riesgos geopolíticos, pero apuntó: “Hay pocas posibilidades de que se desestabilice el país porque es clave para toda la zona”. También comentó que las noticias de los diarios no reflejan lo que ocurre en Turquía.

La entidad negocia su salida de China, tras años tratando de elevar su participación en el banco. “No nos ha ido bien, pero al menos venderemos con unos 1.000 millones de plusvalías”.

Como resumen del ejercicio, el presidente del banco comentó: "Ha sido un ejercicio difícil pero muy bueno, caracterizado por el crecimiento de los ingresos, el control de los gastos y una mejora de los indicadores de riesgo".

"Todo ello, combinado con una base de capital muy fuerte, nos ha permitido cerrar el ejercicio en una situación óptima para encarar el nuevo ciclo de crecimiento y de transformación del negocio", añadió.

La ratio de capital de máxima calidad se incrementa hasta el 12,0% (10,4% con el criterio fully loaded, que adelanta futuros impactos de la normativa), claramente por encima de los requisitos regulatorios.

El banco ha explicado que en la subasta de liquidez a largo plazo del Banco Central Europeo (BCE) de diciembre para dar crédito (TLTRO, por sus siglas en inglés), el BBVA tomó 2.600 millones de euros, una cifra similar a la que solicitó en la primera subasta, el 18 de septiembre.