AENA sube la banda de precios de la OPV y fija el máximo en 58 euros

AENA sube la banda de precios de la OPV y fija el máximo en 58 euros

AENA ha fijado en 58 euros el precio máximo para el tramo minorista de la oferta pública de venta (OPV) por medio de la cual el gestor de la red aeroportuaria saldrá a Bolsa el próximo 11 de febrero. Ese precio se ha fijado después de que Enaire, ante la fuerte demanda registrada, haya decidido elevar la banda orientativa de precios de la operación. Antes iba de 43 a 55 euros y ahora pasa a ser de 53 a 58 euros.

Esta nueva banda de precios implica asignar a AENA una capitalización bursátil o valoración de la totalidad de sus acciones de 7.950 a 8.700 millones de euros, cuando la banda anterior iba de 6.450 a 8.250 millones. Los nuevos precios suponen un PER (relación entre precio y beneficio) de entre 13,32 y 14,58 veces el resultado de 2013.

La elevación de la banda de precios deja en la práctica fuera del capital al menos a dos de los tres grandes inversores de referencia a los que se adjudicaron acciones provisionalmente en la primera fase de la privatización para formar parte de su núcleo duro accionarial. Ferrovial puso de tope 48,66 euros por acción para comprar un 6,5% del capital de AENA y TCI, 51,50 euros, también por un 6,5%.

En caso de que, como parece casi seguro, el precio final que se fije para los inversores institucionales en la OPV supere esos precios máximos, el contrato de compraventa para que entrasen los inversores de referencia se queda sin validez. Enaire ha decidido que en ese supuesto, las acciones sobrantes (ese 13% del capital) sirvan para aumentar el tramo de la OPV dirigido a grandes inversores.

El tercer inversor de referencia, Corporación Financiera Alba (controlada por los March) ofreció un máximo de 53,33 euros por acción por hacerse con el 8% del capital, con lo que aún conserva posibilidades de entrar en el capital si el precio se acaba fijando en la zona más baja de la nueva banda de precios. Si el precio final supera ese nivel, también ese 8% se destinaría a los inversores institucionales de la OPV (fondos de inversión, aseguradoras, fondos de pensiones, firmas de gestión de patrimonios, etcétera).

Esos tres inversores institucionales ya habían entrado en el consejo de AENA, en una decisión que ahora se revela como precipitada, por lo que si no toman una participación tendrían que dejar su puesto.

Adjudicación de 25 acciones por inversor

Los 58 euros de precio máximo minorista son el máximo por acción que tendrán que pagar los pequeños inversores que han solicitado invertir en la privatización. Si para los grandes inversores se fija finalmente un precio más bajo, también se rebajará el precio minorista, pero si fuese más alto, no se les subirá.

Para el prorrateo del tramo minorista se usará como referencia ese precio máximo. Las normas de adjudicación prevén dar prioridad a los primeros 1.500 euros de petición por cada inversor. Con ese precio máximo, los inversores tendrán prioridad sobre 25 acciones, que es la parte entera del resultado de dividir 1.500 entre 58.

La alta demanda hace difícil que se puedan adjudicar acciones a todos los inversores que han solicitado acciones en la OPV. El tramo minorista solo representa el 10% de la oferta inicial, lo que equivale a solo 3.818.182 acciones, de los que la décima parte están reservados para empleados. Con ese volumen, solo habría acciones para adjudicar títulos a 137.454 pequeños inversores.

El folleto permite ampliar el tramo minorista para atender un mayor número de peticiones (siempre que el tramo de grandes inversores institucionales no resulte en ningún caso inferior al 40% del importe total de la oferta), pero todavía no hay una decisión tomada al respecto. Los bancos son partidarios de esa ampliación, pero el Gobierno se resiste.

En caso de que no haya acciones suficientes para adjudicar a todos los pequeños inversores que las han solicitado, se ordenarán todas las peticiones por orden alfabético partiendo por la letra K, según el contenido de la primera posición del campo "nombre y apellidos o razón social", tal y como se haya tramitado la solicitud. En ocasiones los bancos ponen antes el apellido y en ocasiones el nombre, pero el orden será de las peticiones tal y como lleguen. A partir de ahí, se irán adjudicando las acciones a las peticiones que empiecen por K, L, M, Ñ... y así sucesivamente hasta que se agoten.