Fomento eleva el precio de la salida a Bolsa de AENA de febrero

Fomento eleva el precio de la salida a Bolsa de AENA de febrero

El Gobierno aprobó este viernes la salida a Bolsa de AENA para el 11 de febrero. Lo hará con tres meses de retraso sobre el calendario previsto. El precio al que las acciones del gestor aeroportuario se colocarán en Bolsa se situará entre los 43 y los 55 euros, según consta en la banda orientativa de precios del folleto de la oferta pública de venta (OPV) aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este rango de precios supone valorar AENA entre 6.450 y 8.250 millones, 225 millones más que en el rango previsto en octubre. El Estado se embolsará así un máximo de unos 4.000 millones por la privatización del 49%.

Pastor matizó que, en cualquier caso, el precio de salida de las acciones se determinará una vez acabe la ronda con los inversores que empieza el lunes y tras un acuerdo entre los bancos colocadores y Enaire, la matriz de AENA y que retendrá su control con un 51% del capital.

La privatización tiene dos partes, la venta de un 21% al núcleo de inversores estables y la colocación entre inversores institucionales y particulares del 28% del capital en la OPV. El Estado sacará al mercado 38,18 millones de acciones en la oferta inicial, ampliables a 42 millones. El 90% de la oferta inicial está destinada a inversores cualificados mientras que los pequeños inversores solo podrán hacerse con el 9% y, los empleados, el 1% restante. Hay la posibilidad, no obstante, de ampliar el tramo minorista hasta un máximo del 60% de la oferta, aunque lo previsible es que la ampliación del tramo sea mucho menor. Los pequeños inversores podrán pedir acciones desde el lunes por un mínimo de 1.500 y un máximo de 200.000 euros. En la adjudicación se dará prioridad a los primeros 1.500 euros por petición.

Según defendió la ministra de Fomento, Ana Pastor, la operación permitirá garantizar a futuro la unidad de una red compuesta por 42 aeropuertos y dos helipuertos, pero en la que no todas las instalaciones son rentables. Sobre todo, los 11 aeródromos que tienen menos de dos millones de usuarios al año y que sufrieron pérdidas antes de impuestos hasta septiembre.

En el apartado de riesgos del texto aprobado por el regulador, la propia compañía reconoce que depende de los ingresos de Barajas-Madrid y El Prat-Barcelona.

En 2014, AENA tuvo un tráfico de 195 millones de pasajeros, un resultado bruto de explotación de 1.600 millones gracias principalmente a lo que cobra en tasas aeroportuarias y 597 millones de ganancias. Con vistas al futuro, Fomento confía en destinar el 50% de sus beneficios a pagar dividendos. En otro gesto para mejorar el atractivo de AENA, el Gobierno ha congelado las tasas hasta 2025. La deuda financiera neta del grupo ascendía 10.400 millones a 30 de septiembre pasado.

Antes de fijar las condiciones para realizar la OPV, el Gobierno ya había elegido a Corporación Financiera Alba, Ferrovial y TCI como socios de referencia. Entre ellos repartirá el 21% del capital de AENA al otorgar un 8% al brazo inversor de la familia March y un 6,5% tanto a la constructora como al fondo británico. No obstante, en el folleto se advierte de que en caso de que el precio máximo que ofrecieron para convertirse en accionista de referencia no llegue al de la oferta para los inversores cualificados, perderán sus derechos. La frontera está en los 48,66 euros por acción que puso como tope Ferrovial. TCI ofreció un máximo de 51,60 euros y Alba, 53,33. En todo caso, a todos se les aplicará el precio institucional de la OPV, a fijar el 9 de febrero, siempre que no supere esos topes.

El 51% seguirá en manos del Estado

Para Pastor, “lo que se hace es fortalecer la red dotándola de mayor competencia y garantizar que en el futuro en España no se trocearán aeropuertos”. En la misma línea, defendió que dejar el 51% de AENA en manos del Estado garantiza “la calidad de los servicios que se prestan, el funcionamiento de todos los aeropuertos, su capacidad y su accesibilidad en todo momento”. También, según sostuvo la responsable de Fomento, permitirá que los 7.300 trabajadores a los que ha quedado reducida su plantilla “sigan siendo empleados públicos”. Asimismo, rechazó privatizar la gestión de algunos aeropuertos, como el de El Prat, una aspiración de los nacionalistas catalanes.

A este respecto y preguntada sobre el porqué han decidido vender AENA cuando han logrado duplicar sus resultados de explotación, Pastor insistió en que gracias al capital privado aumentará “su competitividad y eficiencia en un entorno de dura competencia con otros operadores internacionales”. Ahí reside, precisamente, una de las claves que para el Gobierno hace imprescindible la operación: el desarrollo internacional de la compañía. Sin embargo, tener accionistas particulares no ha sido necesario para convertirse en el accionista mayoritario del aeropuerto de Luton. Además de en este aeródromo británico, AENA está presente en otros 14 aeropuertos en Europa y América.

La privatización parcial, sin embargo, no convence a la oposición. “Es un nefasto negocio para el país, pero un gran negocio para sus amigos”, denunció el portavoz de Fomento del PSOE, Juan Luis Gordo, en declaraciones a EP. Para IU, la operación supone un “expolio” y “una de las mayores estafas y robo a lo público”.