Las dudas sobre el franco suizo disparan la cotización del oro

Los inversores siguen en shock pero el tsunami que el jueves provocó en los mercados la decisión del Banco Nacional de Suiza (SNB) de eliminar los topes en la cotización del franco frente al euro ha dejado daños limitados. Hasta el momento. Cierto es que algunos bancos, como Deutsche Bank o Barclays acumulan pérdidas millonarias y que algunos de los mayores operadores del mercado de divisas están en serios aprietos por la medida, que ha disparado en dos días un 17% la cotización del franco suizo, hasta las 0,99 unidades por euro.

Es el caso de la plataforma FXCM, que ha sufrido pérdidas multimillonarias en horas, que no puede soportar, informa Sandro Pozzi. FXCM es el mayor intermediario minorista de divisas en EE UU y el tercero del mundo. La cotización tuvo que ser suspendida en Wall Street tras perder un 90% de su valor. En la víspera anunció que la volatilidad en el franco suizo le generó un balance negativo de 225 millones de dólares (195 millones de euros) y estaba en conversaciones con el banco de inversión Jefferies para que le inyecte capital. La situación es mucho peor para Alpari en Reino Unido, que se declaró insolvente por lo que calificó como “una falta de liquidez extrema”. No está en condiciones de cubrir las pérdidas, como tampoco la neozelandesa Excel.

Pese a esos casos y teniendo en cuenta las dimensiones de semejante movimiento financiero, la sangre no ha llegado al río pero cambia radicalmente el escenario para los inversores, acostumbrados como estaban durante la crisis a que la maquinaria de los bancos centrales acudiera al rescate de las economías y fueran los encargados de marcar la hoja de ruta.

“Los inversores buscarán seguridad en otro tipo de activos. Y ahí, seguramente, la historia del oro está por llegar. Porque el temor del mercado es comprobar que los bancos centrales no consiguen controlar su propia divisa y eso crea mucho nerviosismo”, explica desde Copenhaghen John Hardy, jefe de divisas de Saxo Bank. El oro ya está actuando como valor refugio para los inversores. El metal subía este viernes un 4%, que aumenta hasta el 8% si tenemos en cuenta su escalada desde principios de año. La onza de oro se cotizaba ayer a 1.278 dólares.

“La reciente fortaleza del oro se explica sobre todo por la demanda de activos considerados seguros, como también refleja el repunte de la deuda estadounidense”, explica John Higgis, economista jefe de mercados de Capital Economics. “Nuestra previsión es que el oro terminará este año en torno a los 1.300 dólares por onza”, subraya.

La decisión de dejar flotar libremente al franco no le ha salido gratis al banco central suizo. Fuentes acreditadas del mercado cifran las pérdidas de la autoridad monetaria suiza en en unos 60.000 millones de euros, el equivalente al 10% del PIB del país, solo en un día. La explicación es evidente. Durante tres años, el SNB se ha dedicado a comprar divisas, sobre todo euros, para evitar que su moneda se apreciara. Eso ha provocado que el balance de la entidad aumentara hasta alcanzar el equivalente al 85% del PIB y que las reservas representen el 90% del total de ese balance. Con la caída de la cotización del euro, la entidad acumuló pérdidas multimillonarias.

“El movimiento del banco central suizo alimenta el entorno de volatilidad y la preocupación de los mercados sobre el potencial deflacionista”, aseguraban los economistas del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) en su nota semanal.