Economía rebate a los peritos de Bankia con informes oficiales

Había mucha expectación por conocer la capacidad de los dos peritos del Banco de España para soportar el interrogatorio de algunos de los mejores abogados de Madrid, que han intentado rebatir las acusaciones hechas en su informe sobre el maquillaje de las cuentas de Bankia. Sin embargo, tras 19 horas de debate en las cuatro sesiones de la fase de instrucción del caso, fuentes de los acusados admiten que los expertos se han ido sin que los abogados logren desmontar sus principales teorías.

Para enmendar esta situación, en los próximos días el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) enviará al juzgado de Fernando Andreu informes que refuten algunos argumentos de los peritos. El organismo dependiente de Economía utilizará documentos del Banco de España y de la Comisión de Valores (CNMV), según fuentes del mercado. Habrá más informes de peritos de las partes, pero se considera que los de los supervisores serán los que tengan más peso para influir en la opinión del juez.

Al margen de algunas diferencias de criterio en la cuantía de los créditos que deberían provisionarse y el error admitido por los expertos, Víctor Sánchez y Antonio Busquets, sobre la acusación de que se cobraron dietas superiores a lo permitido por la ley, en los debates no han aflorado diferencias de calado.

La entrada del Banco de España en esta discusión supone que será el propio supervisor el que rebata las afirmaciones de sus inspectores. La importancia de las provisiones genéricas para frenar el deterioro del banco y la reclasificación de los créditos normales a subestándar serán algunos de los temas de discusión. Este paso es arriesgado para la institución que dirige Luis Linde porque los dos expertos cuentan con una alta consideración profesional entre el cuerpo de inspectores.

Por otro lado, Bankia y BFA han encargado informes al Rubén Manso, inspector en excedencia, y al catedrático de Economía Financiera, Leandro Cañibano. También Rodrigo Rato, y posiblemente otros acusados, presentarán más informes.

Esta confrontación de los informes ha sido el asunto que más abogados ha atraído a la sala de vistas de la Audiencia. En alguna sesión llegaron a acudir 45 letrados por lo que algunos tuvieron que seguir la sesión de pie ante lo ajustado de la sala.

La relevancia económica y política de los imputados, así como el dinero que hay en juego por posibles reclamaciones, ha hecho que este caso cuente con un ejército abogados de despachos de fama: la defensa de Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la dirige Carlos Bueren, antiguo juez de la Audiencia, socio de Uría Menéndez. No obstante, el letrado que realizó las preguntas a los peritos en representación de BFA fue Rafael García Llaneza. Por su parte, Bankia ha elegido a Luis Jordana de Pozas, exfiscal y socio de Cuatrecasas, mientras que el FROB apostó por Fernando Izcún.

En este juicio, además de 32 imputados, hay mucho dinero en juego. El informe de los peritos afirma que las cuentas no eran correctas cuando Bankia salió a Bolsa y que la formación de precios estuvo adulterada por falsos compradores, lo que supone que los más de 300.000 inversores que destinaron 3.000 millones a estas acciones podrían multiplicar las demandas.

Además de algún abogado que resaltó discrepancias entre los peritos, el que más cuestionó sus afirmaciones fue el fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón. Fuentes del caso apuntan que la cuestión de fondo es si en la actuación errónea de los gestores hubo dolo o intención, lo que mantendría la causa en el ámbito penal o fueron errores de gestión. No obstante, entre los acusados se da por hecho que Andreu determinará la apertura de juicio oral tras la instrucción.

Algunos de los imputados lamentan que, tras 19 horas de debates, se han remarcado algunas ideas contrarias a sus tesis como que BFA estaba quebrada cuando sacó a Bolsa a Bankia o que las cuentas de Bankia tenían problemas antes de la reformulación de mayo de 2012, “lo que podría traer problemas para las preferentes que emitió Caja Madrid”, según Jordi Ruiz, socio de Jausas. Se pretendía apagar el fuego de los informes y algunos creen que lo que se ha conseguido es dar un palo en el avispero y refrescar lo peor del caso Bankia, incluido el intento de ocultación fiscal de las tarjetas opacas.