La UE cree que las ayudas a Amazon en Luxemburgo pueden ser ilegales

Bruselas cree que las concesiones fiscales de Luxemburgo a Amazon son susceptibles de ser consideradas ayudas de Estado ilegales. La Comisión Europea hizo público ayer el contenido no confidencial de una carta remitida por el excomisario de Competencia, Joaquín Almunia, el pasado 7 de octubre al Gobierno luxemburgués en la que solicita información adicional sobre las prácticas impositivas del gigante tecnológico y de la distribución en el Gran Ducado. En la misiva, Almunia avanza que de confirmarse su evaluación preliminar del caso —que el pacto entre Luxemburgo y Amazon constituye una ayuda de Estado ilegal—, el brazo ejecutivo de la UE pedirá a la multinacional el reembolso de la cuantía afectada a las arcas luxemburguesas. La publicación de la carta llega dos meses después de que se desvelase el escándalo de LuxLeaks, que destapó acuerdos entre 400 empresas (entre ellas Amazon) y el Gobierno luxemburgués para aligerar su factura fiscal.

El Ejecutivo comunitario exige ahora información adicional sobre los pactos alcanzados entre el Gobierno luxemburgués y el gigante estadounidense desde el año 2003 hasta la actualidad. La Comisión Europea cree que Amazon realizó transferencias entre filiales para pagar menos impuestos. Pese a que la sede europea de la multinacional está Luxemburgo, un pequeño país de medio millón de habitantes, solo 1.000 de sus casi 120.000 empleados están contratados allí. El grueso de esta cifra son directivos.

En un comunicado, el ministerio de Finanzas luxemburgués reitera que la acusación de haber incurrido en ayudas de Estado “no tiene sustancia” y dice haber remitido a Bruselas “toda la información requerida”. El Gobierno del Gran Ducado olvida —u obvia— en su nota una de las quejas más recurrentes de la Comisión en la etapa de Almunia: la escasa cooperación del Gran Ducado con las autoridades europeas al proporcionar la información fiscal solicitada.