Los peritos del Banco de España, en la diana

Dos peritos del Banco de España, Antonio Busquets y Víctor Sánchez Nogueras, emitieron sendos informes a principios de diciembre en los que afirmaban que hubo un engaño y maquillaje en las cuentas de Bankia cuando salió a Bolsa. Esta acusación afectaba a Rodrigo Rato, pero también afirmaron que se cometieron errores en la contabilización de la morosidad con la llegada del nuevo presidente, José Ignacio Goirigolzarri. Además de a los gestores, los informes cuestionaban el papel del Banco de España (institución en la que trabajan), así como el del auditor, Deloitte.

Mañana es el turno de réplica de los acusados y los peritos se enfrentarán a un duro interrogatorio ante el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu. Los representantes del fondo de rescate (FROB), dueño de Bankia, y los del propio banco público en el macrojuicio, han intentado desactivar la bomba acusatoria paso a paso. Con sus argumentos, intentarán demostrar que las conclusiones de los peritos contienen graves errores técnicos que invalidan sus escritos. Los abogados han contado con el apoyo técnico de escritos del propio Banco de España, que refutará lo afirmado por sus propios inspectores.

Hay muchos millones en juego: Bankia captó 3.000 millones en su salida a Bolsa en 2011 y el Estado podría acabar siendo responsable de devolver parte de ese dinero si se ratifica que las cuentas eran incorrectas.

A las tres de la tarde del lunes comenzarán las declaraciones de los dos peritos, Busquets y Sánchez Nogueras. Está previsto que el proceso de ratificación de sus conclusiones dure toda la semana, prueba de la importancia que el juez concede a este procedimiento. ¿Por qué no hicieron un solo informe los dos peritos? ¿No estaban de acuerdo en sus conclusiones? Esta será una de las cuestiones iniciales a las que deberán responder.

Un duro y largo interrogatorio

  • Los expertos del Banco de España deberán sostener las graves acusaciones de sus informes.
  • Los representantes del FROB y el Banco de España cuestionan sus afirmaciones porque creen que están basadas en graves errores contables.
  • Consideran que no han tenido en cuenta las fuertes provisiones para insolvencias que tenía Bankia, lo que le impedía entrar en pérdidas aunque hubiera aflorado más morosidad inmobiliaria
  • Creen que no han realizado análisis pormenorizados de las cuentas que soporten el mal estado de las cuentas, como dicen los informes

A partir de ahí, empezarán las cargas de profundidad contra las conclusiones de los informes. Con un alto nivel técnico en sus preguntas, los representantes del FROB y de Bankia tratarán de demostrar que entre un informe y otro hay más de 5.100 millones de diferencia en el cálculo de los ajustes que necesitaba Bankia.

¿Quién tiene razón? ¿Busquets que reclamaba 337 millones en ajustes a Bankia que no exigía el informe de Sánchez o este cuando pidió 4.796 millones por cuestiones diferentes de las de Busquets? Los interrogadores intentarán demostrar que las grandes divergencias técnicas entre los peritos les forzó a realizar dos informes, algo que debilita la solidez de sus conclusiones.

También se les preguntará so re errores técnicos, inconsistencias y equívocos contables, acusaciones de gravedad para dos expertos inspectores del Banco de España. Según fuentes de la inspección, Busquets es un veterano con gran prestigio profesional. En el mercado, algunos ejecutivos señalan que los informes pueden tener errores técnicos “pero pocos dudan de la inconsistencia de las cuentas de Bankia cuando salió a Bolsa. Otra cosa es que es difícil demostrarlo...”.

Al margen de las opiniones, los abogados les cuestionarán por qué no tuvieron en cuenta la provisión genérica de insolvencias (una especie de reservas para afrontar posibles problemas), que tenía BFA-Bankia para hacer frente a la morosidad. Este asunto es clave. Los abogados tratarán de demostrar que si los peritos hubieran considerado estas reservas, Bankia hubiera podido hacer todos los ajustes propuestos sin llegar a tener pérdidas en 2010 y junio de 2011, como dijeron los inspectores.

Los informes, de 200 páginas cada uno, también serán cuestionados porque creen que los ajustes que reclaman a BFA-Bankia no se soportan en análisis de expedientes con los que han justificado sus opiniones.

También se les preguntará, según fuentes jurídicas, por qué no han dado validez a informes del propio Banco de España (incluidos en su documentación) que aseguraban que BFA-Bankia no tenía los agujeros que ellos han señalado mientras que sí se apoyaron en otros documentos del supervisor para reafirmar la insolvencia del Banco de Valencia.

Otro elemento de debate será intentar demostrar que algunas conclusiones no se fundamentan en evidencias sino en opiniones no basadas en datos contables.

Aunque las acusaciones quizá no pasen al terreno personal, fuentes financieras recuerdan que Víctor Sánchez, uno de los dos expertos, pidió la excedencia en el Banco de España para ser director general de riesgos de CajaSol. Esta entidad arrastró grandes problemas inmobiliarios y acabó fusionada en Banca Cívica, donde también trabajó Sánchez. Con el tiempo, Banca Cívica tuvo que ser absorbida por CaixaBank por la incapacidad de provisionar todos los agujeros. Ahora hay quien se pregunta si Sánchez fue tan estricto con las cuentas de su entidad como lo ha sido con las de Bankia. En la guerra, todo vale.