El Santander se desploma un 14% y arrastra a la Bolsa casi un 4%

El Santander se desploma un 14% y arrastra a la Bolsa casi un 4%

El banco Santander cayó ayer a plomo tras anunciar la ampliación de capital en 7.500 millones de euros. El banco vendió los nuevos títulos con un descuento del 9,91%, a 6,18 euros. Sin embargo, ayer cerró en Bolsa a 5,89 euros, es decir, con un castigo adicional del 4,69% sobre el precio de la ampliación. En total, un 14,09%. Este registro supone la mayor caída del Santander desde octubre de 1998 y la tercera más fuerte que registra en un día en los 150 años de historia del Santander. Ana Botín, presidenta de la entidad, aseguró que utilizaría el nuevo dinero “para crecer más y más rápido”, pero los accionistas desconfiaron de su mensaje.

Evolución del Santander y la Bolsa

Según los analistas, varios han sido los factores que han empujado al valor y a todo el mercado: el Ibex 35 perdió un 3,91% y ha pasado factura a la banca. El selectivo ha cerrado la semana en los 9.719 puntos, justo por encima del mínimo anual de 2014. Además, de los principales índices europeos es el que peor comportamiento lleva desde que comenzara el año, con una caída del 5,45% acumulado.

La firma de Bolsa Self Bank considera que la ampliación del Santander se ha leído entre los inversores como un factor “que vuelve a poner en tela de juicio los ratios de capital de los bancos de la eurozona”, pese a los supuestos buenos resultados de los test de solvencia que hizo el Banco Central Europeo (BCE).

Por si fuera poco lastre esta ampliación, según Self Bank la jornada bursátil se complicó para los bancos cuando se supo que el BCE había pedido a la italiana Banca Monte dei Paschi di Siena que elevara su ratio de capital básico (CET1) hasta, al menos, el 14,3% para reforzar su solvencia, según admitió la entidad. El banco más antiguo del mundo, fundado en 1472, tenía un déficit de capital de 4.250 millones, según las pruebas del BCE, de los que aun debe buscar 2.500 millones en el mercado.

Malestar entre los últimos accionistas reclutados

Íñigo de Barrón

La ampliación de capital y el descenso del 66% en el dividendo cayeron como un jarro de agua fría sobre los accionistas, que además se han quedado sin poder vender sus derechos de suscripción en esta operación. Los que peor lo han encajado han sido los últimos inversores reclutados en diciembre. Al final de los trimestres, el Santander intensifica la captación de accionistas entre los clientes, según fuentes de la entidad. Buen número de empleados se dedicaron a esta labor, vendiendo paquetes de acciones según el poder adquisitivo de los clientes.

Algunos de los que compraron comentaron ayer a este periódico que se sentían engañados porque “un par de semanas después, el banco ha bajado un 10% el precio de las acciones”. Recuerdan que les destacaron el gran dividendo que repartía el Santander, antes de bajarlo el 66%. También se quejaron de que los empleados usaron como reclamo que tendrían “mejor trato con menos comisiones” si se hacían accionistas.

Preguntado por el efecto para los pequeños accionistas, José Antonio Álvarez, consejero delegado, afirmó que “se ha hecho algo bueno para el banco y acabará beneficiando a los accionistas”.

Pese a las caídas, el Banco Santander emitió una nota en la que afirmaba: “La entidad ha cerrado con éxito la ampliación de capital. Ha contado con una fuerte demanda que ha permitido cerrarla en un tiempo récord de menos de cuatro horas. La demanda total ha superado los 11.000 millones y ha contado con peticiones de 235 inversores”. También afirmó que la mayor parte del interés procede de inversores de EE. UU. y de Reino Unido, que supusieron el 79% del total.

La entidad quiso quitar hierro al desplome de la cotización y afirmó que “ha descendido un 4,7% respecto al precio fijado en la colocación (6,18 euros) frente a la caída del 5,1% registrada por el índice de bancos europeos Eurostoxx Banks”. El martes 13 empezarán a cotizar las nuevas acciones.

Los primeros informes de los analistas alabaron la operación porque consideran que el Santander necesitaba capital, pese a que la entidad negó siempre este problema. “Vemos la ampliación como un paso positivo porque colocará al Santander en ratios de capital más cercanos a los de sus competidores”, apuntó un informe de Barclays. Estos expertos condicionaron la bondad de la ampliación a que el banco no realice compras, como los ejecutivos del banco han asegurado. “Nos preocuparía que la ampliación de capital, al menos en parte, fuera utilizada para realizar las adquisiciones que han dejado rezagado al Santander entre los bancos europeos en términos de capital”, afirmó Barclays.

Desde AFI se apunta que el nivel de solvencia del Santander “despeja potenciales temores sobre el cumplimiento de Basilea III y podría obedecer a las recomendaciones de la Comisión Europea, el FMI y el Banco de España de reforzar el capital y no por scrip dividend (pago del dividendo en acciones), que a medio y largo plazo sería insostenible”.