Cuidado, vienen curvas

Cuidado, vienen curvas

El año próximo no será fácil para los inversores. Tendrán que lidiar con la divergencia de los ciclos económicos y de las políticas monetarias en las diferentes regiones. Además, con unos tipos de interés tan bajos —situación que no parece que vaya a cambiar radicalmente en 2015—, están condenados a asumir más riesgos si quieren obtener rentabilidades aceptables. Y si con estos ingredientes no bastase, los expertos avisan: la volatilidad que se ha hecho presente en los últimos meses de 2014 será la tónica en los próximos trimestres. Los informes de estrategia de gestoras, casas de Bolsa y bancos de inversión siguen primando la renta variable sobre la renta fija, y los activos de los mercados desarrollados frente a los emergentes. Asimismo, apuestan por un fortalecimiento del dólar. Eso sí, aconsejan diversificar las carteras ante un escenario tan complejo y primar la gestión activa para adaptase a los diferentes escenarios (alcistas y bajistas) que a buen seguro se sucederán.

“La norma fundamental en la inversión, que se ha cumplido en los últimos cinco años y todavía se cumple en el entorno de inversión que se encamina hacia 2015, es la siguiente: cuando el efectivo no te está dando nada ha llegado el momento de invertir en algo”, dice David Kelly, jefe de estrategia global de JP Morgan AM.

Los beneficios empresariales tienen que justificar la subida de la Bolsa

Es cierto que los inversores más conservadores ven compensada en parte la baja rentabilidad de los activos de menor riesgo, por un escenario de baja inflación, pero no pueden dormirse en los laureles. En este sentido, Mark Haefele, jefe global de inversión de UBS, subraya que los ahorradores con más aversión al riesgo deberían preocuparse menos por la volatilidad y más en proteger el poder adquisitivo a largo plazo. “No cabe esperar rentabilidades a largo plazo para los inversores conservadores muy superiores al 1% anual. La inflación no está en absoluto desaparecida, aunque esté aletargada. Si los precios vuelven a subir, podría suponer un gran problema para algunos inversores, teniendo en cuenta las bajas rentabilidades previstas”, señala Haefele.

En las previsiones que se hicieron para 2014 la gran mayoría de los expertos aseguraban que la renta fija, principalmente la deuda pública, iba a tener muy poco recorrido. Esos pronósticos fallaron, ya que los bonos se han comportado razonablemente bien en los últimos 12 meses. Los analistas, ahora más cargados de razones, vuelven a decantarse por la renta variable en 2015. Eso sí, advierten que si en los últimos ejercicios bastó la ingente liquidez del sistema para impulsar al alza las cotizaciones, en este momento les toca a los beneficios empresariales tomar el relevo como motor de las Bolsas.

“Seguimos siendo optimistas acerca de la renta variable frente a la deuda pública de los países desarrollados, aunque menos que antes, debido al escenario de recuperación sin recuperación que esperamos, pues eso nos lleva a albergar dudas sobre si las previsiones de beneficios para el próximo año son razonables”, comenta Mark Burgess, director de inversiones de Threadneedle Investments. “Para que incrementemos la exposición a la Bolsa deberíamos ver una ligera reducción de las valoraciones o tener algo más claras las perspectivas de ganancias empresariales”, añade.

2014 ha constituido el sexto año consecutivo en el que las Bolsas estadounidenses tienen un mejor comportamiento que las europeas. También supone el segundo año seguido en el que el Ibex 35 se ubica a la cabeza de las Bolsas del continente. ¿Volverá a repetirse este patrón?

La deuda pública de los países periféricos ha agotado casi todo su potencial

“Las valoraciones de la renta variable son razonables”, según Banca March. “Las cotizaciones en Estados Unidos presentan unos múltiplos más ajustados, seguidas de las Bolsas europeas, mientras que Japón y los mercados emergentes cuentan con unos ratios más atractivos. En cuanto a las valoraciones en términos de rentabilidad por dividendo, son muy atractivas en Europa”, según Banca March.

Una idea que se repite en las recomendaciones de inversión en Bolsa para 2015 es buscar compañías concretas, más que aferrarse a una estrategia sectorial o geográfica. “La selección resulta cada vez más difícil al tener que realizarse nombre a nombre antes que por sectores de actividad o clases de activos. Concretar la estrategia de inversión será más difícil en 2015 que en los tres años anteriores. No obstante, nuestras preferencias sectoriales son industria, tecnología, aerolíneas, turismo, concesiones consumo y servicios públicos”, apuntan en Bankinter.

En Banco Sabadell calculan que el Ibex 35 puede acabar 2015 en 11.860 puntos, lo que implica un potencial de subida del 13% respecto a la cotización actual. Los analistas de la entidad ven más potencial a los índices bursátiles europeos (soportados por las políticas del BCE) que a los estadounidenses. En mercados emergentes prefieren China a Latinoamérica. La cartera modelo de Bolsa española del Sabadell la componen Acerinox, ACS, BBVA, Caixabank y Red Eléctrica.

En renta fija uno de los activos estrella en 2014 fueron los bonos soberanos de países periféricos como España. Aunque aún pueden tener recorrido, será más difícil que la jugada se repita en 2015. “No será un año tan plácido. Gran parte del rally en estos bonos viene respaldado por la idea de que el BCE compre deuda pública. Algo que no tenemos tan claro que pueda materializarse”, según Álex Fusté, economista jefe de Andbank.