Madrid traslada a Montoro su lista de agravios financieros

La Comunidad de Madrid prepara un duro alegato contra el plan financiero que el Ministerio de Hacienda pretende aprobar mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) —el órgano de interlocución entre el Gobierno central y las comunidades para asuntos económicos—. La comunidad presidida por Ignacio González (PP) lidera a un grupo de autonomías que recelan de este nuevo instrumento financiero entre las que están aquellas con las cuentas más saneadas como Galicia, Aragón o Castilla y León. Hacienda ha diseñado un mecanismo para financiar gratis a las autonomías: el Tesoro emitirá la deuda que necesiten a un interés del 0%, lo que supondrá un ahorro de unos 2.000 millones para las arcas regionales.

Madrid considera que este plan de financiación beneficia a las autonomías más despilfarradoras, que no han conseguido frenar el déficit público, y perjudica a aquellas que han sido más austeras. Sostiene que las regiones con más déficit son las que más deuda han acumulado con el Estado a través del plan de pago a proveedores y del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) —el fondo de rescate para las regiones en apuros— y las que más ganarán con la medida. Citan a Cataluña y la Comunidad Valenciana como las más beneficiadas por el perdón de los intereses del Ejecutivo.

El presidente madrileño, Ignacio González, ha dado instrucciones a su consejero, Enrique Ossorio, de oponerse al mecanismo salvo que no conlleve nuevas condiciones presupuestarias y no perjudique a Madrid en beneficio de otras. “La Comunidad está radicalmente en contra de que el Estado asuma el coste de los intereses de la deuda desde 2012 de las regiones incumplidoras, si con ello lo que se consigue es beneficiarlas o premiarlas, a costa de aquellas otras comunidades que han hecho todos los esfuerzos precisos por cumplir con los objetivos de estabilidad presupuestaria”, señala Madrid en un documento interno que presentará en el CPFF.

Ossorio reclama que el instrumento de financiación que presente mañana Hacienda “no introduzca condicionalidades, ni requisitos para las comunidades cumplidoras” con el objetivo presupuestario. Pedirá también que con independencia del mecanismo que ofrezca el ministerio de Cristóbal Montoro, las autonomías mantengan la opción de emitir deuda en los mercados si lo creen necesario.

Otra de las reivindicaciones de Madrid consiste en que se autorice la financiación de los déficits no financiados en años anteriores. Hacienda solo permite cubrir los números rojos que correspondan al déficit marcado, pero si un territorio se desvía del objetivo no podrá financiarlo. Madrid explica que es lo que le ocurrió en 2011 y desde entonces arrastra un desfase de tesorería, que cifra en un perjuicio de 700 millones.

En la Consejería de Finanzas de Madrid han preparado una lista de agravios financieros que, según calculan, ascienden a más de 7.000 millones. La Comunidad de Madrid recuerda que hace unas semanas decidió refinanciar parte de la deuda que mantenía con el Estado por el plan de pago a proveedores, unos 1.200 millones, para conseguir unos intereses más baratos. Ahora Hacienda no le podrá perdonar los gastos financieros que haya tenido por esos préstamos que ya no tiene con el Estado. Madrid también recuerda que el pasado verano el Gobierno ya decidió subvencionar a las comunidades que requieren el flotador del Estado al rebajarles los intereses al 1%, lo que perjudica a las Administraciones cumplidoras.

Ossorio, que formó parte del equipo de Cristóbal Montoro en el Ministerio de Hacienda, insiste en reformar el sistema de financiación autonómica. Señala que el actual modelo perjudica a Madrid. Y cifra en unos 2.473 millones los que ha dejado de recibir la comunidad porque, según señala, el actual sistema de reparto empeora los ingresos de Madrid.

Junto a Madrid, Galicia, Aragón y Castilla y León desconfían de la medida de Hacienda, según avanzó Expansión. Aunque públicamente el Ejecutivo aragonés se muestra a favor del indulto de intereses, lo cierto es que ven el instrumento con desconfianza y consideran un agravio que se trate igual a esta región que a otras autonomías incumplidoras.

Castilla y León, por su parte, se muestra prudente ante el nuevo mecanismo y espera a conocer los detalles del plan. No obstante, reclamará a Montoro una compensación por los intereses que pagan de más en comparación a las autonomías rescatadas por el FLA.