Las pensiones recuperan terreno

El año va a acabar, en apariencia, con una paradoja: unas pensiones cuasi congeladas ganarán poder adquisitivo. Y lo harán por segundo año consecutivo. En 2014 las pensiones apenas subieron un 0,25%, pero la extrema debilidad de los precios, que en los últimos meses debe mucho al desplome del petróleo, permitirá que los pensionistas ganen poder de compra este año.

El mes pasado el Índice de Precios al Consumo (IPC) anual cayó hasta el -0,4% y para diciembre la mayoría de analistas espera caídas superiores a las cinco décimas. Se tome como referencia noviembre, el que tradicionalmente era la referencia para conocer la evolución de la capacidad de compra de las pensiones con el viejo mecanismo de actualización ligado a los precios, o este mes, las prestaciones de los jubilados van a ganar terreno.

Se confirmará el próximo día 30 de diciembre. Ese día se conocerá el índice de precios adelantado y según los cálculos del Instituto Flores de Lemus, el dato anual retrocederá un 0,6%. Más caída prevé Funcas, el think tank de las cajas de ahorro pronostica un -0,8% y AFI va más lejos, -0,9%. Con el dato de noviembre, el Ministerio de Empleo ya calculó una ganancia de poder adquisitivo de los pensionistas de 713,38 millones y lo sumó a la de 2013, cuando los precios apenas crecieron un 0,2% y las pensiones entre el 1% y el 2%, el resultado fue 2.085 millones. Con los números del último mes del año, el cociente habría sido todavía mayor.

Pero esa ganancia, sobre todo la de este año, no llega por lo generoso de la subida inicial. Procede de la gran debilidad de los precios, tanto en España como en la zona euro. Durante todo el año, la inflación ha sido escuálida. La media en los 11 primeros meses del año es del -0,1%. Al principio, fue la debilidad de la demanda. Y ahora ha llegado el turno de la caída de los precios de la energía. “La inflación se está situando en tasas especialmente negativas por el comportamiento de la energía”, analiza en el Instituto Flores de Lemus, dependiente de la Universidad Carlos III, en su boletín de análisis emitido el viernes, en el que descartan que España esté ante un escenario de deflación.

Esta caída está directamente relacionada con el hundimiento del precio del petróleo. El barril brent, de referencia en Europa, se pagaba el viernes a 61 dólares, un 46% menos que en julio, cuando empezó a retroceder.

Precisamente, las causas de la bajada de precios hacen que, a pesar de lo que dicen las grandes cifras, los pensionistas notan menos las ganancias que otros colectivos. Su uso del transporte, por ejemplo, es menor que el de quien está trabajando. Y otros medidores que excluyen los vaivenes del petróleo, como la inflación subyacente, la que muestra la evolución del IPC sin alimentos frescos y energía, no recogen un comportamiento tan negativo. Este último índice no se moverá en diciembre, según Flores de Lemus y Funcas. Y los precios de los alimentos frescos se encarecerán un 1,2% respecto al año anterior.

Para saber si la legislatura, que finaliza el año próximo, se saldará con un aumento del poder adquisitivo de todo el colectivo habrá que esperar. De momento, así va a ser ya este año para la mayoría de pensionistas. En 2013, los que cobraban menos de 1.000 euros, unos dos tercios, vieron cómo sus prestaciones subían un 2%. Al acabar el año con un aumento de precios del 0,2%, ya prácticamente habían recuperado los 1,9 puntos perdidos en 2012. La décima restante la han ganado este ejercicio.

El resto, a los que les queda un trecho de 1,1 puntos, lo va a tener difícil. En 2015, primero en que ha actuado abiertamente el nuevo índice de revalorización, las pensiones subirán un 0,25%. Pero las previsiones apuntan a que la inflación subirá más: entre el 0,2%, anticipado por Flores de Lemus, y el 1%, de Funcas. Este último dato podría provocar incluso que todos los pensionistas se situaran en terreno negativo en el saldo del cuatrienio.

Y más allá de los tiempos políticos, lo que sí va a suceder con el nuevo índice de revalorización en los próximos años, a poco que la economía española se recupere y con ella la inflación, es que las pensiones perderán terreno. Con el índice, la evolución de las prestaciones depende de los ingresos y gastos del sistema, que serán deficitarios al menos hasta 2020, según los últimos cálculos de la Autoridad Fiscal. Esto hace prever que en los próximos años, de nuevo, tendrá que actuar el suelo del índice de revalorización (0,25%) como ya ha sucedido para 2015. Sin ese suelo, el año próximo, las pensiones tendrían que haber bajado un 1,28%, según los cálculos del equipo de actuarios de la Universidad de Valencia dirigido por el profesor Enrique Devesa.