Repsol compra por 10.000 millones la petrolera canadiense Talisman

Acuerdo por Navidad. El consejo de administración de Repsol aprobó ayer la adquisición de la petrolera canadiense Talisman. La operación queda ahora pendiente de la aprobación por parte de la compañía con sede en Calgary, cuyo consejo estaba reunido al cierre de esta edición, así como de las autoridades regulatorias canadienses y la junta general de accionistas de la citada compañía, lo que hace que el cierre definitivo de la operación se adentre en 2015. El desfase horario con el país norteamericano y las exigencias de los organismos reguladores extremó la discreción en el momento de detallar la operación.

El acelerón de Repsol para acordar antes de fin de año la compra motivó el interés de otros inversores. Entre ellos, figura el Canada Pension Plan Investment Board (CPPIB), que en su momento había pretendido adquirir parte de Talisman. Este fondo habría reforzado, según Bloomberg, sus pretensiones a la compra de la totalidad, lo que puede entorpecer el cierre.

El monto acordado por el consejo, que adelantó a ayer su reunión ordinaria mensual por las fiestas navideñas, ronda los 6.000 millones de euros (unos 9.500 millones de dólares canadienses), a los que hay que añadir la asunción de una deuda que a final del año pasado se acercaba a los 3.800 millones de euros. Es decir, un total de unos 10.000 millones de euros.

El jueves, los títulos de Talisman cerraron a 4,66 dólares canadienses (3,22 euros) por acción; pero el viernes, tras la aparición de las primeras informaciones sobre el renacido interés de Repsol por la compañía canadiense, el valor de los títulos se disparó un 18% y ayer más del 20%, pasando su capitalización a casi 6.200 millones de dólares canadienses (unos 4.250 millones).

Es decir, Repsol estaría pagando una prima cercana al 50% sobre el cierre de ayer y por encima de ese porcentaje comparado con el viernes, que es la cifra que manejó ayer el consejo. El precio fijado, sin deuda, está en torno a los 4,50 euros, por debajo de la media de los últimos seis meses y por encima de la de los últimos tres.

Por su parte, las acciones de Repsol perdieron ayer el 2,97%, que se suman al 5,88% que perdieron el pasado viernes. El valor de acción se sitúa así en 15,69 euros, una cifra similar a la que tenía en julio de 2013. Las exigencias de los principales accionistas de Repsol (Caixabank y Sacyr) es que la empresa se revalorice en el futuro con esta operación y mantenga el dividendo.

La empresa presidida por Antonio Brufau contaba con 10.400 millones de euros para realizar una operación de este tipo y recuperar el tamaño, y, precisamente, con esta compra consigue duplicar el que se había quedado tras la expropiación de YPF por el Gobierno argentino. Parte de esa liquidez proviene de la indemnización recibida por esa decisión, que había dejado cojo al grupo español en el área de exploración y producción (upstream).

La compañía canadiense dispone de un perfil de negocio fuertemente orientado hacia esas actividades, con mayor peso de gas que de petróleo. Justamente lo que le interesa a Repsol para recuperar su puesto entre los mayores. Talisman opera en Norteamérica, Colombia, Sudeste asiático y Oceanía (Indonesia, Malaysia, Vietnam, Papua Nueva Guinea, Timor del Este y Australia), Kurdistán, Argelia, Reino Unido y Noruega, principalmente. El principal obstáculo en las negociaciones ha sido, precisamente, los activos que la compañía norteamericana tiene en el Atlántico Norte junto con la china Sinopec —socia de Repsol en Brasil— y que han provocado numerosos problemas de explotación.

Las negociaciones entre Repsol y Talisman han tenido dos fases. La primera, que se inició en la primera parte del año, se rompió tras exigir el grupo canadiense un desembolso del doble que el que ahora va a pagar más la asunción de la deuda, lo que elevaba la operación a una cifra que Repsol consideró inasumible, teniendo en cuenta además la existencia de otras posibilidades. Entonces la empresa valía unos 7.500 millones de euros con una cotización de 11,70 dólares canadiense (8,06 euros) tras revalorizarse por el interés de Repsol.

Sin embargo, los contactos no se rompieron del todo y las conversaciones se reiniciaron después del verano y se intensificaron en el último mes después de que Talisman decidiera bajar sus pretensiones. Al grupo canadiense le interesaba el acuerdo por su delicada situación financiera y al español también por las citadas razones que basan su estrategia tras la expropiación de YPF por el Gobierno argentino. Tras liquidar sus relaciones con Argentina, Repsol decidió centrar su estrategia de crecimiento en el área de la OCDE y especialmente en la actividad de upstream.

En el capital de Talisman figura el inversor estadounidense Carl Icahn desde octubre del año pasado y cuenta con un 7,3%. Según algunas fuentes, este no estaría muy alejado de las negociaciones. Otros accionistas significativos son los fondos Flanklin Resources, que posee un 12,92%, y T Rowe Price Associates, con el 5,53%. También están presentes en el capital el Royal Bank of Canada, con un 3,31%, y el Canadian Imperial Bank of Commerce, con el 2,33%.