El Gobierno será “muy activo” para promover el ‘impuesto Google’

El Gobierno será “muy activo” para promover el ‘impuesto Google’

El Gobierno ha decidido finalmente comprometerse a favor del llamado impuesto Google, pensado para evitar que las grandes multinacionales eludan impuestos tributando en países con mejor tratamiento fiscal que aquellos donde realmente obtienen sus beneficios.

Tras unas semanas de silencio, y dos días después de que el Reino Unido anunciara que va a aplicar en 2015 un impuesto del 25% a las compañías que utilizan este tipo de técnicas, en especial las tecnológicas, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro hizo ayer una apuesta decidida por este impuesto y aseguró que el Gobierno español lo apoya y trabajará para impulsarlo. Preguntado por esa decisión de Reino Unido, Montoro fue claro en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. “Entendemos que [el nuevo impuesto] debe ser adoptado en el seno de la UE, ahora vemos un excelente clima para ello, y es una materia que llevará el presidente al próximo Consejo Europeo, no solo sumándonos, sino haciendo aportaciones propias”.

Ese Consejo está previsto para el 18 de diciembre. Hasta ahora, España no había tenido mucho protagonismo en el debate, ya que países como Francia, Italia o Alemania han hablado mucho más del asunto e incluso han promovido una carta a la Comisión Europea en la que no estaba el Gobierno español. Fuentes del Ejecutivo señalan, sin embargo, que su ausencia de esa carta no implica que el Ejecutivo de Rajoy no esté en este proceso. “El Gobierno español va a ser muy activo y muy proactivo” para promover este tributo en la UE, aseguró Montoro. En el próximo Consejo se podrá comprobar rápidamente cuál es la actitud de Rajoy y cuáles son esas iniciativas que Montoro prometió de forma solemne tras el Consejo de Ministros. España es uno de los países más afectados por estas técnicas de elusión de impuestos.

El tributo aprobado en Reino Unido supone que se gravará con “una tasa del 25% los beneficios que las multinacionales obtienen por su actividad económica en el país y que luego desvían para tributar a otro”, según anunció George Osborne, el ministro de Economía. No ofreció detalles de la compleja aplicación de este impuesto, pero el Gobierno británico aseguró que permitirá al Estado recaudar 1.000 millones de libras en los próximos cinco años.

Montoro defendió que es un asunto en el que el Gobierno lleva tiempo trabajando pero cree llegado el momento de aplicarlo. “Estamos participando en la OCDE en el procedimiento llamado PEPS, que se orienta a que la tributación de las multinacionales se haga en el territorio donde se están generando actividad y beneficios, estamos en ello desde hace tiempo”, aseguró.

Montoro, en cualquier caso, no planteó que España vaya a aplicarlo de forma unilateral. De hecho, se acaba de aprobar la reforma fiscal en el Congreso y no contiene nada sobre este asunto. El ministro insistió en que es una decisión que tienen que tomar conjuntamente los países de la Unión Europea. Algunos de ellos, en especial Irlanda, son los principales beneficiarios de esta técnica.

Gigantes tecnológicos como Apple, Yahoo, Amazon, Twitter, Microsoft, Ebay, Google y Facebook operan mayoritariamente como intermediarias de otras delegaciones en Irlanda, Holanda, Suiza o Luxemburgo, países con una tributación reducida o unas leyes que les permiten trasladar sus beneficios sin apenas coste impositivo. Esas filiales españolas abonaron 17.471.339 euros en impuestos por sus beneficios en 2013 en España. Si se excluye a Microsoft, la que más paga, el resto liquidan de media cerca de un millón de euros por el impuesto de sociedades pese a facturar miles de millones.